sábado, 1 de mayo de 2010

Indaguemos en nuestro pasado para labrar un mejor futuro

MAURICIO VALLEJO MÁRQUEZ
Cuando vivía en México todos los sábados me dirigía al puesto de revistas más cercano y con 10 pesos (un equivalente a 0.90 centavos de dólar, en ese entonces) compraba La Jornada. Ese periódico me gustaba mucho, pero lo compraba el séptimo día por La Jornada Semanal, el suplemento cultural.
Muchos otros periódicos también tenían espacio para la cultura y siempre eran variados los temas y pensaba: "Sería bueno que en El Salvador fuera así". Pero, la realidad de nuestra nación es otra. La mayoría de matutinos sólo informan del acontecer internacional (eso no quiere decir que no sea importante), cuando se le debe dar impulso a lo que se hace y es nuestro país. En Tlaxcala, México, cada día había actividades artísticas y culturales. Allí vi hermosas danzas africanas, conocí pintura contemporánea de todo el mundo, casi en cada cuadra se enseñaba nahuatl (en nuestro país se llama nahuat), tantas cosas que en mi país es tan lejano el apreciarlo y vi a los indígenas con sus vestidos, sus caites y sombreros. Los mexicanos aprecian su cultura y nos dan esa lección, pues a pesar de que existe transculturización son conscientes (en buen número) de su identidad.
Recuerdo a Esteban, oriundo de Chiapas, cuando le dije que su acento se parecía al de cualquier guatemalteco. Inmediatamente me dijo: "tal vez, pero estoy orgulloso de ser mexicano".
Desde el 1 marzo hemos trabajado desde el Tres Mil para desarrollar una propuesta de conocer nuestra identidad y enriquecerla, en la cual se incluya la cultura de nuestro país y sus diferentes expresiones artísticas. Nuestra identidad es importante, si no la conocemos difícilmente podremos apreciarla. Tenemos una historia que debemos de analizar y no verla con superficialidad. Indagemos en nuestro pasado para labrar un mejor futuro.