lunes, 27 de febrero de 2012

Suplemento Tres mil, edición del sábado 25 de febrero de 2012


Bitácora Fromm y el amor Pág 2.
Identidad
El despeque literario del martinato Pág 3.
Rostros
Javier Alvarado Pág 4.
Artículo
Una Gala a la palabra Pág 5.
Cuento
Cayetana murió de frío Pág 6.
Prosalegre No dejaré que me lo quiten Pág 7.




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En el despegue literario del martinato
Cuentos de barro sin censura (i/iii)

Rafael Lara-Martínez New Mexico Institute of Mining and Technology soter@nmt.edu Desde Comala siempre…

…[La historia] de un recordar sin recuerdos. Salarrué

…Con buen acierto y comprensión de patriota ha llenado Ud. las páginas de su obra… ensanchando de ese modo el horizonte moral de la Patria…
Maximiliano Hernández Martínez
Presidente Constitucional de la República

0. La doble tachadura
Una doble omisión define las ediciones actuales de Cuentos de barro de Salarrué (Editorial «La Montaña»/Tipografía Cisneros, diciembre de 1933). Ninguna publicación incluye las ilustraciones originales que acompañan cada relato ni rastrea su ejemplar príncipe. Por la primera falta se prohíbe toda reflexión que relacione la palabra a la imagen. Entre la literatura de Salarrué y las ilustraciones de José Mejía Vides en la edición príncipe, no habría vínculo alguno. Adrede se ignora si existen otros enlaces entre la narrativa salarueriana y sus colegas pintores.
La traducción de las metáforas verbales en arte plástico la censura una memoria ávida de olvido. Pero un proyecto de arte integral —literario y pictórico— define la intención original del autor. Todo «cuento de barro» sería una experiencia auditiva y visual a la vez. El sonido de una lectura a altavoz lo complementa la mirada. Al presente, las ediciones en prensa censuran el placer artístico de la vista.
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El 1932 de Rafael Lara Martínez

Álvaro rivera larios Escritor
No se puede negar el impacto que tuvieron las medidas institucionales de Martínez para incentivar y difundir una «cultura» que, a la larga, contribuyó a forjar un sentido inédito de «nación» (había que soldar simbólicamente las heridas del país fracturado). Pero todas esas medidas, reveladoras de un compromiso con «cierta idea del pueblo», no fueron necesariamente democráticas o revolucionarias. También los nacionalismos conservadores invocan al «pueblo» y extraen símbolos identitarios de «las tradiciones populares». Habría que preguntarse por qué, de modo semejante al Gral. Martínez, un intelectual como el mexicano José Vasconcelos (gran promotor del muralismo en su país) fue también un simpatizante activo de Hitler.

martes, 21 de febrero de 2012

Suplemento Tresmil, edición de Sábado 18 de febrero

BITÁCORA Librerías y autores nacionales PÁG 2.
IDENTIDAD Entre la generación del gonce PÁG 3.
ENTREVISTA Geografía del orgasmo de Miguel Ángel Chinchilla PÁG 4.
ARTÍCULO El 1932 de Rafael Lara-Martínez, escrito por Álvaro Rivera Larios PÁG 5.
POESÍA José Roberto Cea PÁG 6.
NARRATIVA El Árbol del camino de Carolina Lucero PÁG 7.




En este artículo, el doctor Rafael Lara-Martínez realiza un análisis del surgimiento de la generación de posguerra a la que él denomina la generación del Gonce:
"Antes que toda temática, la poesía que compila este volumen comparte dos rubros irreconocidos. Nadie predice la llegada de una nueva generación y, por ello, se ignora su presencia. Hacia los últimos años de la guerra, ninguna publicación vaticina su arribo", Rafael Lara-Martínez.

sábado, 11 de febrero de 2012

Tres mil 11 de febrero


Galería Culpables por complicidad Pág 2. Identidad Del mural «inmoral» Pág 3. Artículo Los mundos de Chiyo y Salarrué Pág 4. Rostros Mauricio Orellana Suárez Pág 4. Prosalegre El descuidado enamorado Pág 6. Poesía Alfonso Fajardo Pág 7. Artículo Amor, erotismo: literatura pág 8.


Culpables por complicidad
Lya Ayala
Subcoordinadora

Leí recientemente en un periódico español fragmentos del relato de una mujer que padeció violaciones a manos de un sacerdote que llegaba a visitarla al hospital cuando ella era pequeña. Aunque pasó el tiempo, nunca lo olvidó. (leer más en el Suplemento tres mil)
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Del mural "inmoral"
Patrimonio cultural desde lo simbólico

Rafael Lara-Martínez
Tecnológico de Nuevo México
soter@nmt.edu
Desde Comala siempre…

Ante todo le agradezco a la señora Elena Salamanca invitarme, acordarse de mí, alma en pena, habitante de Comala. Reconozco que ella se acuerda de mí, que no estoy “medio muerto” como decía Roque Dalton, si no muerto y medio, muerto más allá “nel mezzo del cammin de nostra vita”. Muerto en vida, vago por el desierto “oscuro” de Aztlán, dice la ciencia médica. Así estoy yo a la merced milagrosa de la Cihuanaba y de los Tepehuas, quienes de canceroso me conceden la bondad temporal del “bien-te-veo”. Mientras divago sobre el tema del Patrimonio Nacional, mil gracias, doña Elena por invitarme… (leer más en el Suplemento tres mil)
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Amor, erotismo: literatura
Jorge Castellón
Escritor
La vida es también vivencia del deseo erótico y el anhelo amoroso. Anegados por esa “llama doble” -como Octavio Paz ha titulado uno de sus ensayos fabulosos-, el amor y el erotismo nos construyen, hasta llegar a definirnos, tanto como lo hace nuestra voz, nuestro andar, nuestro carácter, y por qué no, nuestra particular idea sobre la esencia de la vida. (leer más en el Suplemento tres mil)

sábado, 4 de febrero de 2012

Poetas de postguerra de El Salvador


Por Mauricio Vallejo Márquez
En El Salvador se vivió una guerra desde 1980 a 1992. Aunque desde 1974 se sufrían la represión y se dieron los primeros enfrentamientos. Los niños que vivimos esos años, sabedores de la obligación de compartir las horas ante la luz de una vela y con la firme prohibición de salir a la calle porque había toque , fuimos creciendo mientras el conflicto aumentaba y llegaba a su fin tras la ofensiva final Hasta el tope del 11 de noviembre de 1989. El Gobierno de Alfredo Cristiani y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) comenzaban al fin a tener negociaciones de paz, aún más prometedoras que las que ya había iniciado infructuosamente el Ing. Napoleón Duarte, primer presiente civil tras años de gobiernos militares.
Las calles de nuestras colonias no eran negras, sino doradas por la gran cantidad de casquillos de balas, los muros de muchas casas tuvieron alojadas más de una bala y los muertos observaban caminar a los vivos con esa mirada que parecería jamás tener fin. Así crecimos, con estampas de la guerra haciendo mella en nuestro espíritu, sabedores que nuestros padres, hermanos y amigos dejaron su vida por la causa o por la represión. Y así vimo a muchos partir hacia Australia, Suiza, Estados Unidos, Canadá y la lista sigue y sigue. La diáspora, el exilio.
Nosotros en cambio tuvimos que enfrentar la guerra y la postguerra sujetos a la decisión de nuestros padres, expectantes.
Esa guerra dejó su herencia en los niños que la vivimos y ahora surge tras veinte años de haberse firmado los acuerdos de paz.

Elmer Menjívar, Alfonso Fajardo, carlos Clará, Osvaldo Hernández y Lya Ayala en la presentación de la antología Lunáticos, poetas noventeros de la Postguerra en La Luna.

Carlos Clará, Noé Lima, Osvaldo Hernández y Erick Chávez.

Alex Canizalez, Danilo Villalta y Mayté Gómez.