miércoles, 4 de abril de 2012

Entre Tonaca y Teca para Semana Santa

por Mauricio Vallejo Márquez
La Semana Santa me trae recuerdos de Tonacatepeque y de Tecapán. Cuando era pequeño alimentaba mis horas en la quinta de la familia hurgando en el terreno, viendo a la naturaleza en movimiento, mientras mis abuelos hablaban del pasado. Y tras escuchar me dedicaba a indagar en el pasado familiar entre las cajas y el inmenso escritorio de roble que guardaba tesoros: papeles, revistas, testimonios y pistas del pasado que me maravillaban en aquel enorme cuarto que es del tamaño del espacio donde hoy laboro. Pero la parte más interesante de aquella mágica habitación era el cofre de juguetes. En él estaba contenida la niñez de mi padre y sus hermanos, que al igual que los pasillos de ese lugar tenían el encanto de sus años y cada Semana Mayor los recorría sin imaginar que sin querer compartíamos la infancia en el mismo espacio.
Al llegar a la adolescencia cambié aquellas calles planas de Tonaca por las cuestas empedradas de Tecapán, donde los carros brincaban cada vez que llegábamos. Era hermoso el paisaje que observábamos por el camino, mirábamos como crecíamos en el recorrido desde la Punta de Diamante, y pasábamos por California y sus casas a la orilla de la calle rodeadas de árboles centenarios, y sin darnos cuenta llegábamos para inaugurar la noche. Allí recorrí sus calles en compañía de los fieles católicos, experimenté la devoción de los otros mientras marchaban en la procesión y al final del recorrido me quedaba afuera de la Iglesia, en sus gradas. Se escuchaba a alto volumen la música del Santo entierro, aquella melodía que aún hoy parecería sonar en mi mente. Esas calles las recorrí hasta la saciedad, me senté en los portales, conocí las entrañas de ese pueblo y lo volví parte de mí.
Mi niñez la viví en silencio y en familia, mi adolescencia entre la gente y el bullicio. La Semana Santa era tan diferente dependiendo del año y el lugar. Ambos pueblos siguen sus tradiciones y son indelebles en mí, aunque ninguno de ellos me ha tenido entre sus avenidas en varios años.