jueves, 12 de diciembre de 2013

Dimas Rodríguez no es olvidado

Hoy recordamos a Nicolás Hernán Solórzano Sánchez,  el Comandante Dimas Rodríguez, en el cementerio de los ilustres.
El comandante Dimas siempre mantuvo acercamiento con los compañeros y compañeras y se ganó el respeto, la admiración y el cariño de todos. Aprendía los nombres de cada uno, además de su historia.
Para Douglas Linares su muerte lo marcó. El recibió el mensaje por radio durante la Ofensiva final Hasta el tope de 1989, las palabras eran breves pero con una enorme noticia: “Dimas cayó”.
En la actividad se encontraron familiares y compañeros del comandante Dimas.
Hombres y mujeres como Dimas Rodríguez deben mantenerse en nuestras memorias para seguir su ejemplo de solidaridad y compañerismo.
 Los compañeros no sólo recordaron la mística de Dimas Rodríguez, sino que también la cercanía con todo el grupo, así como algunas anécdotas, como la que vivieron en una casa de seguridad en Costa Rica, cuando al llegar encontraron todo hecho un desastre que daba la apariencia de que llegó el enemigo a registrarlos, pero en realidad había sido el hijo de la dueña que tenía problemas mentales.

 Cedamer acompañó la actividad. Se cantó el himno del FMLN y la Milonga del fusilado como un recuerdo a Dimas Rodríguez.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Literatura y compromiso

Por Mauricio Vallejo Márquez

La literatura debería estar desligada de la política, afirman algunos. Claro, es fácil decir que la literatura está distante de la verdad y la realidad por estar en la ficción o sólo por utilizar la realidad como materia prima. Sin embargo, eso no es posible.
La literatura está comprometida con la verdad, con la justicia y con todo lo que está relacionada la humanidad. Un poeta no puede estar lejano de lo que sucede, de su tiempo y de las necesidades y sucesos de su entorno.
Desde la antigüedad nos hemos percatado de ello, el mismo caso de la Ilíada de Homero u otros referentes como Los Miserables de Víctor Hugo nos lo demuestran. El tiempo en que nos toca vivir se ve plasmado en los escritos.
En El Salvador no es la excepción y muchos escritores y escritoras dieron su vida porque se atrevieron no sólo a mostrar la realidad, sino que también denunciaron los atropellos de regímenes militares y opresores.
Y desde 1944 pudimos ver la fuerza y la valentía de literatos: Oswaldo Escobar Velado, Pedro Geofroy Rivas y Matilde Elena López quienes se pronunciaron y abrieron la brecha para que las siguientes generaciones lo hicieran porque era la realidad y no podían estar ausentes de esta.
Luego la Generación comprometida donde las plumas no se callaron y siguieron esta lucha con autores como Roque Dalton, Manlio Argueta, Tirso Canales y José Roberto Cea.
Entre 1960 y 1970 los poetas de Piedra y Siglo también hicieron lo suyo y los nombres de Julio Iraheta Santos, Ricardo Castrorrivas, Ovidio Villafuerte, Rafael Mendoza, Jorge Campos, Uriel Valencia y Luis Melgar Brizuela no negaron la realidad y se dedicaron a mostrarla. Ya no se diga Jose María Cuéllar quien es uno de los primeros escritores que perdieron la vida en esos convulsos años.
Luego el compromiso no sólo fue la palabra, sino también la acción. Hombres y mujeres que no sólo denunciaron, sino que se sumaron a las luchas en sus diferentes trincheras: Lil Milagro Ramírez, Rigoberto Góngora, Mauricio Vallejo Marroquín, Jaime Suárez Quemaìn, Alfonso Hernández y Delfy Góchez. Claro, la lista es mucho mas extensa y necesaria de estudiar y conocer. Poetas y literatos que mostraron su tiempo, sus vidas y son un testimonio de que nuestra historia sigue viva porque sus plumas no dejaron de mostrarla. Así como muchos más que aún viven y continuan en esa lucha a la espera de ser conocidos y leídos.