lunes, 29 de marzo de 2010

El silencio

por MAURICIO VALLEJO MÁRQUEZ

"Hablé con Dios", le escuche decir a una mujer que hacía cola en un banco. "Hablé con Dios y me respondió con silencio", volvió a decir, la mujer lo había dicho poéticamente, pero vacía. La oración es sin duda nuestra forma de hablar con el Eterno, de emitirle un mensaje claro a Él, Quien a pesar de saber todo y conocernos le gusta que nosotros, sus hijos, le digamos con toda sinceridad lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que sentimos y lo que queremos. Dios nunca contesta con silencio, siempre nos dice algo por medio de su Palabra, de la voz de nuestros hermanos, en el culto. Para escucharlo debemos prestar atención. Jesús nos dijo: "Si me aman guarden mis mandamientos". Es decir, si no amamos a Dios difícilmente cumpliremos sus ordenanzas, y después nos vamos a quedar diciendo que Dios contesta con el silencio, aunque nosotros ni siquiera pretendamos escucharlo.