domingo, 31 de mayo de 2009

Mauricio Funes toma el timón de El Salvador

Por Mauricio Vallejo Márquez

La crisis es una verdadera oportunidad. No existe mejor momento para cruzar un río que cuando llega la tormenta, ni mejor momento para cruzar la montaña que cuando a pocos metros comienza la erupción de un volcán.

Dicen que la crisis económica nos va a aplastar, que no ha salvación, que no quedará dinero en el Estado, que todo se ve negro. Dicen que si los Estados Unidos la sufre como cáncer, en El Salvador serguro que será como ébola. Bueno, eso dirán los que siempre miran que al final del túnel sólo existe oscuridad, pero no son ellos los que determinan el progreso, el desarrollo, lo mejor. Esos necesarios cambios los hace aquel que está dispuesto a tomar el timón del barco en pleno maremoto, el que planea el avión cuando está a punto de estrellarse. Creo que esa visión debemos de tomar ante lo que viene, ante la avalancha que dicen que viene, así como la luz de esperanza que se empieza a ver para mañana cuando el 1 de junio tendrá otro significado.

Mañana tendremos en El Salvador la toma presidencial histórica de Mauricio Funes. Tengo mi esperanza en Dios que hará un buen trabajo y será recordado no sólo por ser el primer presidente del FMLN, o por ser carismático, sino también porque desde el principio dio muestra de querer hacer bien las cosas y de ser el que ha tomado el timón de El Salvador, nuestro pequeño país, que después de 5 períodos gobernado por ARENA queda sumido en graves problemas, en grandes faltantes económicos, con una maquinaria de corrupción organizada y otros tantos males como las maras, las extorsiones, el irrespeto, la poca solidaridad, la falta de diligencia. El presidente Funes tiene grandes retos, pero sé que le hará frente y sólo haber iniciado el camino le da suficiente mérito.

!Bienvenido señor Presidente de la República de El Salvador!

viernes, 29 de mayo de 2009

El Cuaderno de Saramago

por Mauricio Vallejo Márquez
Descubrí hace poco que el novelista portugués José Saramago tiene un blog llamado "El Cuaderno de José Saramago" y está alojado en la siguiente dirección: http://cuaderno.josesaramago.org/.
Me llenó de mucha curiosidad saber que el premio Nobel de literatura (1998) dedicaba un par de horas a plasmar sus comentarios, su visión de la vida y todo eso que da pie para unas líneas en el gran libro universal ( la internet), donde está de más decir que cabe de todo. Allí vemos que sigue su pluma activa, tanto o más que otros autores de su talla, con la salvedad de que podemos decir que regala sus líneas con toda la consideración a los bolsillos de los lectores, así como lo hacemos un buen número de autores no tan reconocidos, como su servidor.
Y entré. El primer post que leí fue acerca de Benedetti y la cadena de correos que se hacia para pedir o llamar a la buena salud, porque el uruguayo no cree en Dios y por lo tanto había que buscar otra forma para que la buena fortuna hiciera parada en la camilla del poeta sudamericano. Con tristeza nos damos cuenta que la buena voluntad no fue suficiente, pues Benedetti nos dejó tras haber sido dado de alta.
De allí todo lo demás ha sido descubrir sus líneas, sus frases, sus gustos y esos detalles que se escapan de nuestras manos porque no consiguimos algunos periódicos u otros medios para leerlo, además de sus libros. Una lastima, pues leerlo es un verdadero placer y un buen reto.
Cuando tenía 20 años y lo descubrí comencé a leerlo incansablemente. Esculqué la Biblioteca de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) de cabo a rabo, y al encontrarlo me puse a leer todo el material que tenían acerca de él: sus libros, cuadernillos, tesis, los estudios sobre el portugués, etcétera. No dudo en decir que fue mi lectura de cabecera por varios años y no dejo de pensar que es un gran autor. Su obra me cautiva, con excepeción del Evangelio Según Jesucristo, que resultó doloroso para mí, pero igual la leí por disciplina literaria.
Lo leí mucho sin dudas, aunque en los últimos años he leído muy poco de él. Eso sí, que de vez en cuando me topo con algunos de sus escritos. Sin embargo todo esto cambió cuando me encontré su blog y ahora puedo leerlo en primera fila.



jueves, 28 de mayo de 2009

Y así llegamos a la literatura


por Mauricio Vallejo Márquez
Siempre he escuchado que la literatura necesita de mucha disciplina. Quizá no netamente el arte de escribir, sino el literato (que es el responsable de hacerla) y con razón el tiempo me lo demuestra.
El problema para muchos´escritores es tenerla, pues ser disciplinado y libre a la vez es incompatible para un buen número de artistas, lamentablemente lograr ese equilibrio es la única forma de conseguir el tan ansiado fruto de la palabra escrita artística. La literatura definitivamente no es para vagos, sino para personas que se dan su lugar, que respetan lo que hacen, que ven la poesía, los cuentos, la novela como elaborar una casa o administrar una empresa: como algo que vale la pena hacer sin importar cuanto tiempo gasten en ello.
No hay horario para escribir, eso es verdad. Pero si tenemos disciplina podemos apartar un par de horas y luego aumentar la cuenta y estoy seguro que al final los frutos serán muy buenos.
Sin embargo además de la disciplina es fundamental el conocimiento y el talento. El primero lo adquirimos a través de la lectura de los libros, revistas literarias, incluso la Selecciones. Leyendo buenos periódicos y analizando, estudiando y ejercitando la Preceptiva Literaria, que casi nadie cultiva. El segundo es un agregado de cada ser humano, así tenemos que algunos tienen talento para el fútbol, la pintura, la cirugía, etc. Es algo con lo que nace y punto. Rafael Menjívar Ochoa afirma que para ser escritor se necesita de 10% de talento y el resto de trabajo. Yo no estoy del todo de acuerdo, aunque con los años me doy cuenta que alguien talentoso que no busca mejorar se queda estancado, mientras otro que no lo era tanto comienza a subir gracias a todo su tesón.
La perfección nunca se consigue, pero se le puede tomar una colita. El escritor debe de fortalecer sus herramientas. Como trabaja con palabras debe saber cómo se escriben; cómo se elaboran oraciones; cómo se maneja un párrafo, una cuartilla, en fin conocer lo mejor posible el instrumento para elaborar los diversos géneros de la literatura. Somos humanos y a veces se nos pueden escapar puntos o alguna letra, aunque no debería de ser así.
Existen escritores que afirman que no es necesario conocer de ortografía y se apegan a que "lo dice" Gabriel García Márquez. La práctica me ha demostrado que un ligero error gramatical o un dedazo logra que la gente empiece a creer que tal vez el escritor es medio ignorante y cosas así.
No quiero extenderme más en estos detalles, porque la verdad es que el primer paso que se tiene que dar en la carrera de un escritor es tener el deseo, después le sumamos la voluntad, el talento, la disciplina, el trabajo y al fin tendremos el esperado galardón: literatura.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Aquel lejano 1997

por Mauricio Vallejo Márquez
Cuando eres un adolescente el mundo parece que no tiene final, que todo es posible y todo puede llegar a ser. Es una lástima que los años en lugar de reafirmar esas esperanzas las merman para muchos, otros seguimos soñando.
Los recuerdos nos habitan y sólo nosotros somos responsables de dejarlos ver, de sacarlos para que fluyan y nos den clases y aprendamos de ellos o nos diviertan o nos hagan llorar.

Ayer mi buen amigo Stanley Boronof me envió un dibujo que hice en 1997. Me habían pedido que dibujara a toda la gente de la sección y aunque fui muy generoso con algunos, con otros les debo un dibujo más elaborado, pero salió la mayoría con trazo aguado, pero con cariño. Al menos esa era la percepción que tenía de todos en ese tiempo o mejor dicho era la que teníamos de forma grupal. El cariño se sigue sintiendo, y como no hacerlo pasamos tanto tiempo juntos.

Ese 507 es una leyenda, que habita en silencio en los pasillos del CCC. Muchos querrán olvidarlo todo, sin embargo hay tantas cosas que no se deben olvidar, como por ejemplo esa gran unión que nos caracterizó y que aún muchos como Boronof y Bernardino se preocupan por mantener a flote.

No miento al decir que aún me gustaría compartir mis mañanas con todos ellos, aunque a veces el silencio es bueno, pero la buya nos da material para sentirnos vivos. Y me gustaría escuchar aún las ocurrencias de Suster, los cuentos de Mogly, las platicas constructivas de Bernardino, las novias de Boronof, el respeto al Gory, las maldades de Zarigueya, los exabruptos de Barbas, los comentarios agudos de Vaquerano, la risa de Karla Solis, Celina, Marta y al otro extremo las de Belia y Hazel, Así como la voz imponente y llena de carácter de Lorena y tantas cosas más como el estudio tesonero de Susana, el buen humor de Neto, la parsimonia de Mc Cuac y no olvidemos las podaderas de Larios. Me gustaría ver otra vez a Manuel reventando el mortero (conste que no era un cohete como él dice) en medio del patio.

Claro que también hay cosas que mejor no, como las llevadas a la coordinación, aunque sigo sintiendo un gran respeto por el profesor Edgar Abrego que aunque era estricto también fue muy comprensivo y bueno. Recuerdo que cuando pasaba algo malo nos tiraban la culpa, una vez incluso me acusaron de quemar la viruta que se lanzó el día de la despedida de los terceros, pero doy fe que no fui yo. También sé que acusaron a Zarigueya, a Super Julio y no recuerdo a quien más.

Aunque los años no pasan por gusto, ahora ya no ando gorra, tengo barba y quizá un par de centímetros más de estatura y también ya no soy tan flaco. Ahora no bebo y tampoco fumo, en mis palabras de esos años me hice un aburrido, pero vieran como gozo todavía, pues aún en los pequeños sucesos aún encuentro lo especial y bello, pero también soy sabedor de que atrás, con los años dejamos cosas muy bellas.

martes, 19 de mayo de 2009

El lunes leímos poesía


Rodolfo Häsler y Mauricio Vallejo Márquez en el instituto de Aguilares

por Mauricio Vallejo Márquez
La poesía siempre nos da vida a los poetas, es la razón de ser. El lunes recién pasado dentro del marco del VI Encuentro de poetas "el turno del ofendido" tuve la oportunidad de leer con un poeta de excelente talla, se trata de Rodolfo Häsler. Junto a él no sólo intercambiamos versos y metáforas, sino que recorrimos la Troncal del Norte, carretera que une el norte de San Salvador con Chalatenango, y además de leer nuestros versos, compartir una amena charla mientras viajábamos.
"Vivo de hacer traducciones, de alemán a español. No se gana mucho sabes, pero vivo", me explicaba Häsler con total agrado. Claro que la poesía es su verdadero sustento y su única responsabilidad, pues: "no creo que sea bueno para mí tener una familia, no con el tipo de vida que tengo, creo que no me fuera posible", comentaba mientras la ciudad se perdía en el verde de los cultivos que nos acercaban a Aguilares.


Ahora bien, Rodolfo Häsler es un poeta de trascendencia que nació en la ciudad de Santiago de Cuba en 1958 y desde los diez años reside en Barcelona. Pero, además de ello una excelente individuo, sencillo, carismático y lleno de tranquilidad. En ningún momento del viaje nos quedamos en silencio. Hablamos del clima, de la literatura, de la historia, de la juventud, de la ropa e incluso acerca del tamaño de algunas cosas. "A veces ser alto en talla la tiene duro para muchas cosas. He escuchado a tíos que se quejan de ello", cuenta después de comentar que en El Salvador es más alta la estatura promedio comparada con México.

Mientras leíamos en Aguilares el público se mantuvo muy atento, es curioso que estos institutos tengan mucho más respeto y aprecio por la literatura que otras instituciones en las que me ha tocado leer. Aquí incluso se acercaron para hablar con nosotros, nos pidieron libros, autógrafos, email, etc. Y también me confundieron con mi padre, me adjudicaron un poema de él "Engrasando motores", así que tuve que aclarar la confusión.

"Mira que bien se quedan, es hermoso encontrar público así y eso que no son educación superior (universitarios)", pronunció mientras escuchaba los aplausos de bienvenida que nos dieron los muchachos de aguilares.


Tras el recital dos alumnas nos llevaron al cafetín donde nos invitaron a un par de emparedados y una soda mientras nos hablaban de la institución y sus clases de cocina. Pues en el instituto se imparten clases libres de costura, piñatería y cocina para las chicas, y de mecánica, carpintería y electricidad para las chicas.
"¿Oye y si tu quieres aprender mecánica no te dejan? Deberían, ¿no crees?", cuestionaba Häsler, aludiendo que las mujeres y los hombres tienen iguales derechos para decidir lo que se debe estudiar. Don Camilo, Rodolfo Häsler, Mauricio Vallejo Márquez, Otoniel Guevara y André Cruchaga.

Luego de comer un excelente lomo de res en Aguilares nos trasladamos a Tonacatepque, la tierra de mi abuela y de mi padre. Recuerdo cuántas veces anduve por allí, sólo que ahora venía a leer poesía.

--Quizá si llegamos temprano vamos a dar una vuelta al centro --dijo Häsler.

--Claro, podríamos ir --dije, pero las horas no nos dieron oportunidad.

Tonaca, como la llamamos cariñosamente, nos abrió las puertas con anchura e incluso el alcalde, don Camilo, nos nombró a Rodolfo y a mí: "huésped distinguido de la ciudad".

El público fue excelente, se mantuvo muy atento y se mostraron alegres al escuchar acerca de mi papá. Además de que me encontré a un buen amigo de mi papá, José Luis Alonso Erroa, quien además es mi tío político y aparece en la siguiente foto.


Tras el recital nos invitaron a degustar unos deliciosos platillos de Tonaca: enchiladas, plátanos y yuca con chocolate. Häsler no dejó nada.

En la mesa mientras degustamos los proyectos, propuestas y la literatura se embarro en el ámbiente mientras la tarde avanzaba. Ya habrá otra ocasión para volver a Tonaca, mientras queda la promesa de Agosto y la celebración del natalicio de Mauricio Vallejo el 28 de diciembre.

--Oye, quizá el viernes por la mañana --me dijo Häsler

--Te prometo que antes que te vayas iremos a dar una vuelta --le dije, pero parece que tendrá que ser la próxima vez que vuelva.

lunes, 18 de mayo de 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

Recordando a Mauricio Vallejo



Sólo sabemos que el 4 de julio desaparecieron a Mauricio Vallejo. Nadie sabe dónde quedaron sus restos, ni donde lo tuvieron cautivo sujeto a torturas, nadie sabe cuándo lo mataron, pero lo que no sabían sus asesinos es que su obra y su recuerdo viven para siempre.


Si alguien sabe de su paradero, rogamos que nos informen.


martes, 12 de mayo de 2009

Soy más viejo que mi padre

por Mauricio Vallejo Márquez
Es en verdad muy curioso el ser mayor en edad que mi padre y no porque rompa las leyes naturales. Pero ahora tengo 29 años, mientras que mi padre quedó suspendido en sus eternos 23 años, claro que a la fuerza.
Ver en mi álbum de fotografías como ese muchacho de quien procedo no se gasta, no se arruga, no se encanece, mientras que yo he cambiado tanto desde los 23 y eso que no tengo vicios que propicien un envejecimiento más acelerado. Mi padre en cambio sigue joven y más vivo que otros. Me carga, juega conmigo, me canta, me sigue tratando como un niño. Y esos arrullos siempre estarán allí sin importar cuantas décadas pasen. Así es el pasado, siempre presente y aún en el futuro.
Tengo un par de cassettes donde lo escucho cantar algunas de sus canciones, así como otras tantas conversaciones que sostuvo en la familia, mientras yo apenas descubría que había cosas para llevar a la boca. En cambio ahora que hablo más de la cuenta su voz se mantiene allí reposando a la espera de un tiempo mejor, si es que lo hay. Los tiempos sólo son tiempos, en fin. Su voz acompaña también a mi bisabuela Julia, quien ya hace años se fue también.
Cuando lo veo cargándome imagino las palabras que pudo promulgarme en momentos dificiles, mientras lloraba de niño buscando su regazo o esperando su imposible regreso. Lo dimensiono enseñandome a rasurarme o alguna de esas tantas cosas que los papás le enseñamos a nuestros hijos. Cuando tenía siete años me lo imaginaba a veces tocando la puerta de nuestro apartamento en la Zacamil, donde seguramente si hubiera estado vivo ni se hubiera enterado que estábamos allí. Una vez incluso lo vi apoyado en el dintel de la puerta de mi cuarto con una camisa deportiva roja. Total, son esas cosas que nos quedan a los hijos de los desaparecidos, pues mientras no veamos cadáveres jamás hacemos funeral y entierro.
Cuando tenía 12 años vi a un sujeto que se le parecía en un bus de la ruta 26. Me sentí tentado a hablarle, pero no fui capaz, me contuve y la poca racionalidad que tenía (soñador desde niño) me detuvo.
Bueno, ya no puedo hablar con él, pues al fin envejecí más que él. A medida que leí más la Biblia y me acerque a Dios me dejé adoptar por Él y el Señor pasó a ser mi confidente. Sin embargo mi padre sigue siendo él y lo sigo evocando, aunque como quien guarda un amor por quien no conoce. Pues todo lo que sé de él es a través de historias. Qué podría recordar de él si apenas tenía un año y medio cuando me lo arrebataron.

viernes, 8 de mayo de 2009

Porque el amor trasciende la muerte

por Mauricio Vallejo Márquez
Cuando mi mamá se enteró que en la marcha del 1 de mayo su esposo iba a estar presente no le importó el proceso preparatorio para su operación en el que estaba envuelta y se puso los zapatos más cómodos y salió a la calle.

"Unida a mi serás mujer. La montaña en sus huecos explotará mi rugido de jaguar hambriento. Recogeré tu aliento con mi lengua, beberé tu saliva dulce y tibia, y temblarán mis manos sobre tus caderas y tu pecho. Haré una pirámide, ahí sacrificaremos la pasión con un puñal de cristal, reventará en estrellas y pronto una almendra madurará en tus labios mientras se llena mi rostro de sangre. Suchipilli y xochit sonrién, te han rodeado de flores silvestres las orejas y han probocado mi apetito
Cosita linda que sos; si naciste chula, purita verdad mía. Cabés en mi, y estoy en ti justo a la medida. Y estuve y estaré, como la semilla ovalada en medio del zapote, hoja de Cuma en su cacha", poema de Mauricio Vallejo.

Seguramente recordó esos versos de mi padre cuando apenas eran unos jovencitos y se escribían cartas, buscando en cada esquina una estrella y la esperanza que esos años parecía lejana. Es seguro que agradeció en su corazón a Sebastián Vaquerano y a su esposa Sonia Pineda cuando a pesar de los riesgos protegieron a Mauricio Vallejo en Costa Rica y que gracias a esa valentía mi padre pudo vivir unos años más. sin lugar a dudas hay mucho que agradecerles y creo que siempre estaremos en deuda. Mi madre también debe de haber recordado los poemas que le escribió como "Engrasando motores", "Cosita linda que sos" y tantos más.
No dejó rodar lágrimas, pero es seguro que lloró en silencio en lo más profundo de su corazón sabiendo que si el odio y la intolerancia no hubiesen existido en esos años es seguro que hubieran envejecido juntos y conseguido la tribu que mi padre quería de hijos.

"Somos uno. O yo en ti o tu en mi. No se bambolea y las use, aunque las cosas no se lográn con la oración.
Cosita linda que sos, serás mujer unida a mí", poema de Mauricio Vallejo.



Sin importar el sol duro e hiriente esperó desde temprano a que llegara Otoniel Guevara y el resto de Metáfora con las camisetas. A media espera llegó Danny y Almita con una de las pancartas y sonrío ella al ver la imagen de aquel joven poeta que le hablaba suavemente al oído y sólo evocó el silencio. Cuando al fin llegó el muchacho encargado de hacer las prendas conmemorativas y vio la camiseta en que el rostro de mi padre medio le sonreía, de inmediato se hizo al lado y se ciñó la "azul".

Sin dudarlo el recuerdo y el amor le dieron ánimo y se tiró toda la marcha sosteniendo una de las pancartas en las que iba su esposo fallecido y como en los tiempos en que salía con la UNTS y otras organizaciones estuvo dispuesta a caminar correr y gritar "Hasta la victoria siempre" a su esposo y al resto de poetas mártires mencionados durante el recorrido.
Pocos días después fue hospitalizada y casi casi se reúne con su esposo el martes recién pasado, ya que el algesico que le inyectaron le causo una alergia generalizada, así que la operaron en vivo y a todo color. Ahora se recupera en su cama y aunque está débil se alegra de recordar que fue a marchar y pudo darle loas a Mauricio Vallejo, de quien enviudó cuando apenas tenía 21 años.
Sin importar lo duro que fueron todos esos años y el día impactante en que desaparecieron a una mujer de San Bartolomé Perulapía que tenía 21 años también y se llamaba Patricia Guadalupe Márquez, con la salvedad que su apellido materno era Cantor. Ella está segura que la buscaban, sin embargo la desgracia de esa otra Patricia le dio la oportunidad de vivir a mi mamá, una mujer con la fuerza del cedro, que a pesar de lo duro de los días y sus decenas de operaciones y enfermedades supo salir adelante en un mundo de hombres, en un mundo que le complica la vida a la gente.


Y al finalizar la marcha aún hacía eco en cada uno de nosotros aquel poema profético en el que mi padre le daba aliento sabiendo que iba a morir:

DE PROBADA Y CORRER O QUEDARSE
por Mauricio Vallejo
Antes que te digan otra cosa y veás en tu mente caer a Quetzalcoat y hundirse en el relámpago, recuerda que voy a morir. Estoy apuntado en la lista de la muerte y ella sabe hasta cuando pesaré.
Seré enterrado como quieran, sin confesión, sin cruz, parado, con pitos y tambores, y moriré amando la vida, a ti y a todos. Tomaré el color del barro y me iré caminando por las plantas hasta extenderme en la luz.
Bajá los párpados, mis dedos te miden y llevan yo hasta la oscuridad de tu vista. Ese es el lugar que me unirá a ti mientras vivas en la tierra. Carrizo de bambú que mantendrá el nudo del hilo que estiramos del agua y del fuego. No busqués mis fotos, ahí me llamarás.
Antes que te digan otra cosa, ya deberás tenerme muy dentro, a fondo en tu secreto y en la punta de la lengua. Oirás que ríe el duende, que se desliza el olor de la flor del amate y que adormece el La Fa Do de la flauta.
María, Chalchiuticueye y xochit te cubrirán de jade, mariposas y orquídeas, te entregarán húmeda y jugosa a mis labios como un arrayán. Entonces chispearán gotitas y harán el cielo, tu murmurarás no sé qué, cerrarás los ojos y pondrás los brazos en mi espalda. Yo habré llegado.
No me he desprendido de un altar de Matildito ni de un lirio de Tonaca, he caído a la vida porque sí, a encontrarte. Luego me voy.
Antes que te digan otra cosa, sabrás que de tu piel se levanta el sol y la noche, la espada y la flecha, los almanaques y el calendario, y que puedes dejarme cuando se te antoje, cuando el gallo aún cante, cuando las nubes aún no sean las plumas de águila, cuando te aburras o te equivoques, y no regreses pues ya habré llegado; y tu habrás ido a encontrar solución a tu misterio.
Sólo que no te engañes, yo soy éste, el que va a morir. Ni procer ni Dios, ni héroe ni martir. Ni el corazón del quetzal ni el pico del zenzontle. Ni el rayo de Tlaloc ni la onda que aja el humo del copal. Escuchá como se insolenta el tecolote, los perros aúllan y revolotean las papalotas. Antes que te digan otra cosa y veás en tu mente caer a Quetzalcoat y hundirse en el relámpago,
Recuerda que voy a morir.

lunes, 4 de mayo de 2009

Mauricio Vallejo salió a marchar el 1 de mayo











por Mauricio Vallejo Márquez

Después del 4 de julio de 1981 no volvimos a coincidir en un espacio fisico con mi padre, quien fue desaparecido politico y seguramente asesinado por las fuerzas policiales del gobierno de esos años. Pero este 1 de mayo salimos juntos a marchar, como toda una familia.

Fue desaparecido no sólo del plano físico, sino que por razones que siempre desconozco del gremio de escritores no se busco sacar del anonimato a mi papá y a las decenas de escritores y artistas desaparecidos y asesinados en la guerra. Incluso existen casos de pseudo escritores que publican obras ajenas bajo su autoría. Pero bueno si el mar no llega a la costa, es la costa quien llega al mar y en cuestión de nombres Mauricio Vallejo y los poetas mártires están saliendo del anonimato y con los años se van volviendo más presente.

Recuerdo bien cuando en 1999 en la revista Huella de la UES le publicamos un poema a manera de recordarlo. Después en el 2001 el suplemento cultural Tres Mil le dio siete páginas de homenaje en la cual algunos escritores hablaron de él y de su obra, así como también se publicaron poemas y cuentos de él. Fueron muchas las emociones: una combinación de tristeza y alegría. En el 2007 la Rayuela le celebró un homenaje el día de su natalicio el 28 de diciembre, posteriormente en enero del 2008 los Tacos de Paco y la Fundación Alkimia le dieron un espacio también.

Luego la Juventud en pro de las Artes Contemporáneas le brindó espacio y homenaje así como a otros autores como Jaime Suárez Quemaìn, José María Cuellar, Nelson Brizuela y Alfonso Hernández


Sin embargo este primero de mayo Mauricio Vallejo salió a marchar como seguramente lo hizo por varios años todos los 1 de mayo y cuando se requería, sólo que esta vez no caminó él, sino su sangre y su rostro. Dos banners en los que compartía espacio junto a Lil Milagro Ramírez, Jaime Suárez Quemaìn, Roque Dalton y Alfonso Hernández. Además de camisetas en las que estaban sus rostros y poemas y así se comenzaron a reinvindicar a los poetas mártires, claro que la lista es larga, pero la Fundación Metáfora tuvo a bien iniciar homenaje con estos poetas.







Agradezco a Metáfora por incluir a mi padre y a cada uno de sus miembros por respetar su trabajo y también por portar una camiseta con el rostro de Mauricio Vallejo y un poema de su autoría.








Espero que este sea el primero de muchos homenajes para estos valores literarios que fueron truncados por el odio y la intolerancia que reinó en los mal llamados conservadores de la década de 1980.

Ahora, tenemos esperanza de no seguir arando en el mar para publicar las obras de estos escritores, así como no deben de ser obviados de los planes de educación. Cada uno de ellos merece un lugar especial en nuestra historia literaria, pues no sólo escribieron, sino que sus vidas fueron verdaderos poemas y verdaderas entregas de amor.