El último Salmo

Por Mauricio Vallejo Márquez
I

Dios
concédeme un poema
que cante a voz de trino
los pájaros del campo,
todos los mares
y los ríos del mundo.

Señor
concédeme un poema
como delicada brisa
de tarde,
como tenue sol de estío.

Dios
deja fluir de mi pluma
todos los rincones de antaño,
has que salga de mis labios.

Señor concédeme el poema.

4 comentarios

Entradas populares