martes, 10 de mayo de 2011

Ser

por Mauricio Vallejo Márquez
Ser joven o ser viejo no implican más que un cúmulo de años. Lo radicalmente importante es ser. Qué tanto somos o quiénes somos es lo que en verdad importa. Algunos consideran los años un galardón más y es posible que así lo sea, pero años sin existencia productiva es igual a nada. Ser joven puede considerarse algo positivo o incluso negativo, de igual forma ser adulto, viejo o anciano.
Nuestro tiempo es tan ínfimo para sólo existir, para sólo ser parte del mundo ese instante tan pequeño que muchos lo encasillan en cifras: sesenta, setenta, cien, ciento diez y así hasta que llega la muerte. La cifra a veces puede ser menor: uno, cero.
Ser es algo más complejo que existir, ser es fundamental. Sabías las palabras que Shakespeare puso en su personaje, Hamlet: "ser o no ser, he aquí el dilema". ¿Cuántas personas en realidad serán?

6 comentarios:

Cesar Flores dijo...

mas que un comentario, una pregunta para el autor.
a que te refieres con SER? individualidad?, trascendencia? empeño, estrategia de vida?
la traduccion del la famosa frase, puede ser aun mas confusa, como todos sabemos el verbo TO BE no se limita a la identidad, pudiendo a la vez ser utilizado para determinar localidad o estado de animo.
Todos somos y todos estamos. cual es
realmente el dilema?

SANTIAGO GEOVANNY HENRIQUEZ ROSALES dijo...

El gran dilema de ser o no ser, es muy profundo, yo puedo decir en mi humilde opinion que es algo inefable, porque no lo puedes describir, eres porque tu esencia es ser aunque no lo entiendas del todo, puesto que existes (punto teologico) mas alla de una teoria metafisica y filosofica, sino que tu proposito es cumplir el plan divino de Dios en la salvacion.

Ser nino, joven, adulto o viejo, da igual pues no eres por lo que se ve afuera (el cascaron vulgarmente) sino lo que te hace es tu interior, puesto que el ser, tus acciones o accidentes que acompanan al ser son los que te ayudan a vivir la salvacion.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Gracias César por tu comentario. Nos referimos a identidad y existencia, en simbiosis, lejos de la apariencia.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Muy bien Santiago. Tu interior es donde radica el ser, además de actuar. El interior es lo que en verdad es.

Wilfredo Arriola dijo...

Hay ocasiones que las personas solo acumulan años y no experiencia, olvidando su paso por la vida, olvidando su verdadera identidad. Dicen que hasta los 7 años somos perfectos luego nos queremos parecer a los demás, a los adultos a las personas de nuestros alrededor. Es mejor ir por la vida haciendo alarde de nuestra propia identidad, de nuestro propio ser.

Saludos Mauricio

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Los años se vuelven pesados, nos dan o no identidad. Son parte del ser, pero no lo fundamental. Me parece curioso tu punto de vista. Esos míticos siete años también se creen libres de pecado y llenos de pureza, la frontera al mundo.