La culpa del ayer
Ayer tiene la culpa
de que anden rígidas las nubes
y que el mar estalle
agitando las barcas en los mares.
Ayer tiene la culpa
que las venas se me atoren en el alma.
Ayer es el culpable,
culpable de la lluvia,
de la pluma, de este ardor del pecho,
de aquel sol, aquella luna...
Ayer es el culpable
que se desmoronen mis huesos
y que la sangre se coagule en el hombro de la tarde
sin ser el culpable
de esta herida miserable.
Mauricio Vallejo Márquez-
2 comentarios:
¡voy a escucharlo! ¡cuantos ayeres cuantos culpables! :)
Muchas gracias, Mary. Espero tu opinión.
Publicar un comentario en la entrada