jueves, 30 de octubre de 2014

Reencontrando libros

Por Mauricio Vallejo Márquez
Cuesta reencontrarse. Cuesta volver al camino cuando se ha recorrido y se ha olvidado. Pero, cuando se encuentra de nuevo y otra vez sabe uno quién es, qué es... ya no se necesita más que volver a recorrer esos pasos, delinear rostros, ver lo que hay y lo que somos. Y eso nos hace felices.
Ahora recorría las calles de donde vivo, viendo los cambios y todo eso que a veces olvidamos por la desventura de vivir sujetos a lo que nos engulle. Uno camina y anda por la vida, sin duda. Cada vez que vuelvo a ver la biblioteca de mi abuela o me doy un par de horas para recorrer la mía y descubro que aún hay libros por leer, libros que uno desea conocer. No sé, para algunos quizá no sea gran cosa. Pero para mí, leer es maravilloso, navegar y naufragar por la historia, por el conocimiento me alegra, me divierte, me hace sentir bien. No serán los temas elevados de algunos, quizá ni siquiera lo que parezca útil, pero me llena.
De tanto hurgar me encontré una colección que decía que iba a leer cuando tenía 17 (qué ingenuo), ahora con 34 comienzo a hacerlo. Se trata de una biblioteca de negocios modernos de mi abuelo, Mauro Márquez, que aún me estaba esperando. Hay mucha información que por diferentes medios llegó a mí, pero ahí tan sistemática me gusta. Así que vamos haciéndome la tarea de disfrutar el conjunto de libros
Cuánto tiempo pasa para que uno lea algo que quería leer. Sin darme cuenta dilatamos mucho y vamos quitando oportunidad a conocer tantas cosas

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