sábado, 12 de abril de 2014

Concursos literarios y disciplina

por Mauricio Vallejo Márquez

Cuando quise ser escritor tuve algunos amigos que me ayudaron a recorrer el camino. Dos de ellos fueron Carlos Santos y Geovani Galeas. Ambos me aportaron lecturas, conocimiento, pero sobre todo consejos. Mientras Geovani me guiaba por el mundo de la narrativa y el ensayo, mi referente en poesía era Carlos. Cada uno tenía su propia visión del mundo, para uno era bueno presentarse a Juegos florales, para el otro no. Y ese que no es Santos, no cree  inconveniente participar en certámenes literarios, porque aseguraba que estaban amañados y dichos premios se los dan entre amigos. ¿Cómo es posible algo así?, le cuestionaba. Y claro, él tenía sus informes. Pero, como buen jurista siempre requiere uno más pruebas aunque exista la duda y como se da lo in dubia pro reo. Pero esas palabras me fueron calando. Y dejé de presentarme a concursos literarios hasta el 2011 en que mandé mi poemario Bitácora a unos juegos florales de Ahuachapán, los cuales no ganó. Desde entonces no he vuelto a mandar materiales. he participado unas tres veces, la única que he obtenido una mención de honor fue en los juegos florales de Santa Ana del 2001.
Y me pregunto: ¿Es bueno participar? Ahora con el tiempo pienso que no es malo ni bueno. Pero depende de los objetivos que tengamos. Si es como creadores, es estupendo. Nos disciplinamos y vamos saliendo con las obras. Pero si el objetivo es ganar por ganar u obtener el reconocimiento monetario nada más, tengo mis dudas.
Además los jurados no siempre valoran lo estético desde un punto de vista objetivo, por la sencilla razón que son humanos y valoran casi siempre a partir de su hedonismo: sus gustos. Y aunque se presenten varias obras merecedoras del premio sólo una tendrá el Premio único.
Así que si vamos a participar en un concurso, debe ser por disciplina, por buscar nuestra propia superación viendo como un añadido lo económico, el galardón o la publicación. Nuestro crecimiento como literatos parte de una acción individual sostenida llamada disciplina, y si concursar nos ayuda, concursemos.


http://www.sinjania.es/07/03/2012/diez-consejos-para-participar-en-concursos-literarios/

3 comentarios:

Lyracuervos dijo...

Mauricio, te felicito por esta entrada, es un tema muy interesante el que has abordado. Y bueno, considero que los certámenes literarios pueden resultar una herramienta muy importante para motivar a jóvenes, estudiantes, o escritores a la creación literaria, y retarse a tener más disciplina en sus trabajos. Sin embargo, pueden tener un resultado negativo, y llegar a pensar que se escribe y se participa en estos certámenes para lograr un reconocimiento público o meramente lucrativo. Todo depende, del objetivo que se tenga, y si es como mencionas que un certamen ayuda al crecimiento de cada participante, en hora buena, a concursar.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Gracias, Lyracuervos. La verdad es que hay historias cruentas acerca de los certámenes. Muchos dicen que los arreglan, que incluso hacen tratos para repartirse el dinero y tantas cosas más. Lo importante de todo es primero ser autenticos con nosotros mismos y tener clara la razón de ser escritores, no meternos a ser oportunistas o a querer manipular situaciones. No es mala idea participar en ellos si la idea es crecer en la disciplina de escribir.

Joel Hernández dijo...

Excelente mi amigo. Tomaré este consejo. Es de ver que el objetivos de muchos es ser best sellers, cuando sabemos que esos libros solamente son premios de la mediocridad.