domingo, 28 de junio de 2009

Un golpe de estado siempre es antidemocratico

por Mauricio Vallejo Márquez

Es una pena que aún en pleno siglo XXI existan personas que deseen arrebatar lo legítimo con la fuerza. En Honduras las Fuerzas Armadas han hecho un golpe de Estado Militar y han violado su misma Constitución al quitarle ilegítimamente la presidencia a Manuel Zelaya.

No les ha bastado con quitar al mandatario elegido democráticamente, sino que incluso han afirmado que su Golpe es una medida de verdadera democracia. Incluso se conoce de maltratos a las personas de las embajadas de Cuba y de Venezuela, según lo expresan algunos medios internacionales de prensa. En verdad es una pena lo que sucede en Honduras y la demostración de la intolerancia y la falta de razón de parte de un grupo que sentía amenazados sus intereses ya sea económicos o de poder.

Todo presidente, y sobre todo uno apoyado por el pueblo, debe terminar en el tiempo establecido su período presidencial y esto no lo han respetado los militares hondureños que han desobedecido al comandante de las Fuerzas Armadas Manuel Zelaya. A pesar de que incluso los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela, Ecuador, Chile, El Salvador y tantos más han condenado la acción de los militares hondureños. Hasta la Organización de Estados Americanos (OEA ) se han pronunciado en contra del Golpe.

Vivir en toques de queda es difícil y los pobres ciudadanos hondureños están siendo reprimidos y encarcelados en sus propias casas desde hoy a las 6:00 pm. hasta el próximo martes. Sin dejarles expresarse, sin importarles que apoyan a Zelaya incluso a riesgo de sus vidas, las cuales casi han sido irrespetadas por los soldados que han disparado al aire y han amenazado con sus fusiles, no sólo a ciudadanos, sino también a periodistas. Es una falta de respeto a la dignidad humana de parte de los golpistas que privaran de alimento, de circulación, de comunicación a los ciudadanos hondureños por el "pecado" de haber elegido a un presidente progresista.

Es una verdadera lastima y es algo condenable. La democracia nos llama a ser tolerantes ante las ideas de otros. No permitamos más atropeyos a los ciudadanos hibuerenses y esperamos que pronto sea restablecido el orden de esa nación de la forma legal y permitir el regreso de Zelaya a terminar su periodo presidencial, tal y como su pueblo lo desea. Adelante Honduras, estamos contigo.

martes, 23 de junio de 2009

Re leer

por Mauricio Vallejo Márquez
Siempre es necesario hacer una re lectura de los textos. A veces parecería que no lo es, pero si no tenemos los conceptos claros o una duda en la sintaxis lo más seguro es que tendremos una concepción oscura.
No importa qué sea lo que leamos, si es literatura, historia, artículos, ensayos, estudios. Siempre deberemos releerlos para que no nos queden dudas o vacíos, pues aunque los queramos rellenar en el futuro, nos lamentaremos de no haberlo hecho antes.
En el oficio de escritor es prudente que conozcamos además de la trama, el manejo de los personajes, el tiempo y espacio utilizado, el ritmo, en fin tantas cosas que con sólo darle un vistazo a la obra no es posible hacerlo. Pero la experiencia, además del estudio nos ayudarán a tener un mayor conocimiento acerca del tema.
En los últimos años me he confirmado que así debe de ser. Leer es bueno, pero releer es aún mejor. Este concejo es bueno de igual forma para los que escriben (sea literatura, informes, cartas): una re lectura de sus escritos pueden salvarlos de errores dramáticos. No importa si lo hacemos una, dos, tres... cien; el resultado será mejor y más limpio.
Vale la pena hacer na re lectura.

jueves, 18 de junio de 2009

Mamá Chita y Luis Cardoza y Aragón

por Mauricio Vallejo Márquez

Las conversaciones que tuve con mi mamá Chita las recuerdo como un momento de ternura y de esfuerzo. Ella tenía más de 90 años y yo apenas unos 12. Sin embargo, tenía una forma de ver la vida que casi se podía decir que era un poema en vida. No le preocupaba la muerte, ni si cambiaba Tonaca e incluso lo que pasaba en la esquina; pero si le interesaba saber de nosotros. El tiempo se encargó de separarnos un poco y quizá para siempre pues al llegar a la adolescencia fueron menos frecuentes mis viajes a Tonaca y cuando murió mi abuelo en 1997; pocos días después, murió ella. En esos años la literatura se hizo más profunda, tuvo más nombres y las conversaciones con ancianos fueron menos. Pero no así las lecturas de escritores que ahora serían ancianísimos.

En 1999 cuando llegaba todos los días a una revista para buscar a Carlos Santos y conversar o para mostrarle un poema, la directora tuvo a bien permitirme a mí y a otro joven escritor que prestáramos libros, fue allí donde conocí al poeta Luis Cardoza y Aragón, uno de los poetas que más me han impresionado.

Precisamente el próximo 21 de junio Luis Cardoza y Aragón estaría cumpliendo 108 años y es por eso que relaciono a mi mamá Chita con él. Pues ambos han sido dos de las personas más ancianas con las que he compartido varias horas. Con mi bisabuela porque contaba sus historias, sabía de todo a pedacitos, ya que el tiempo es cruel a veces para borrar recuerdos. Con el poeta en cambio comenzamos a volar y descubrir muchas cosas más.

Me fascinaron varios de los escritos de Cardoza y Aragón, pero el poemario que más leí y volví a releer fue Entonces sólo entonces. En esos años tenía la impaciencia de publicar y de ejercitar. Así que su poema 6 lo tomé como referencia de ejercicio, de la misma forma que hacia con los poemas de Trilce de César Vallejo, hasta que me di cuenta que el mundo poético era amplio tanto para afuera como hacia dentro.


6
Veo una blanca figura de yeso
en el centro del ruedo.
Un negro toro poderoso y recio
la embiste desde lejos.
Deja a sus pies espuma del hocico;
bufa y resopla.
Nadie los ve. La plaza abandonada.
Yo he sentido las astas en mi pecho.
En la tarde, cipreses y palomas.
Hay un lucero solo
en el cielo infinito.


(Luis Cardoza y Aragón)


El poema me impresionó porque además de su ritmo me transmitió algo tan fuerte. Sentí de verdad la corneada no se si contra el joven torero, que incluso podía simbolizar a cualquier sujeto que anda por allí creyendo que la vida es desprevenida y que no hay toros cercanos, o incluso contra sí mismo. Hasta el momento me sigue gustando y en los talleres que imparto, así como en el curso de preceptiva literaria sigue siendo motivo de estudio.

Gracias a este poema me decidí a escribir poemas que emularan ritmos más fuertes y así surgió el poemario Cantar bajo el vidrio cuyo primer poema es:


No hay más que buen fuego
en el centro de espadas
mordiendo la escena naciente.
El invierno en un puño
florece en los ojos vendados
del ser que se anida
en la mar de su entorno.
Golpea y se alza tocando el retoño que es él,
suspira y desciende
conociendo en ceguera toda espera del mundo.


Diciembre cosecha en vientres marrones
empuñando latidos en oro
el fuego lo cuece y el alma también,
y la espera en sí mismo.
(1998)


Mucho ha pasado desde esos años, como por ejemplo ya no publico mi poesía más reciente, porque está aguardando el momento oportuno. Tengo unos diez años sin publicar mis últimos versos, salvo algunos poemas sueltos como los que aparecen en el poemario de Vallejo a Vallejo o el poema Isla.

En fin, salud Luis Cardoza y Aragón. Felices 108 años, los mismos que tendría mamá Chita. Ambos nacieron el mismo año; aunque nunca se conocieron, los dos se encontraron en este escrito.

miércoles, 17 de junio de 2009

Digitando obra de Mauricio Vallejo

por Mauricio Vallejo Márquez
Cuando cumplí mi mayoría de edad tuve un regalo de mucha responsabilidad. En ese momento vi coronado el petitorio constante que le hacia a la madre de mi madre, intuía su importancia, pero no quizá su magnitud. En ese año mi abuela me permitió empezar a crecer mientras desenterraba la obra de mi papá (Mauricio Vallejo). Y junto a Alex Guardado, Godofredo Carranza, mi tío Luis Manuel y Atxil Josa nos turnamos las dos palas, la fuerza y el descanso que trajo como consecuencia un buen número de escritos de mi progenitor y la esperanza de que su voz no quedaba en el silencio.
Aunque durante diez años he digitado obra dispersa de él para periódicos o revistas que me lo han solicitado, nunca me había sentado en verdad a digitar toda la obra que estaba enterrada o a investigar las publicaciones que se han hecho en El Salvador (como primera etapa). Así que las últimas semanas me he dividido en varios roles y vamos avanzando.
Los cuentos en su mayoría están en archivos, al igual que la poesía. Con la novela seguimos laborando. El teatro aún le damos tiempo. Las cartas, que están muy buenas, también están avanzando (estás últimas fueron encontradas en otro lugar). Sus ensayos apenas se están ordenando. Hoy nos hemos comprometido para que todo esté terminado pronto, sobre todo los cuentos pues tenemos un trato editorial.
He disfrutado mucho leyendo y releyendo a mi padre, pues al sólo tener 23 años cuando lo desaparecieron es sorprendente que escribiera tan bien, de igual forma el gran número de publicaciones. Me conmueve que me menciona indirectamente en varios escritos, así como la alusión completa en poemas como Engrasando motores.
Mi padre creció en Tonacatepeque, donde vivió su infancia con una discapacidad que le dificultaba caminar. Durante mucho tiempo se vio forzado a no moverse, pero lograron operarlo y caminó. Los niños del pueblo como Alonso Erroa, Edgardo Quijano, el tío Tony y otros no lo dejaban solo, se ingeniaron para que jugara con ellos y sin reparos lo subieron sobre un cerdo y lo amarraron para que no se cayera. Eran grandes las carcajadas de disfrute que mi papá lanzaba y que esos niños no olvidan de su amigo sin importar que tienen más de 28 años sin saber de él.
Me imagino que al superar ese problema mi papá no se sintió limitado para seguir el camino que se decidiera y trabajo con ahínco para ser un escritor y un defensor de la justicia sabiendo que la consecuencia podía ser la muerte, como lo fue. Los escuadrones de la muerte lo detuvieron un instante, pero su obra ahí está y ahora yo tengo la responsabilidad de darla a conocer. Así que estoy en el esfuerzo.
Cada vez que reproduzco algunas de sus líneas me imagino que a la mayoría de escritores les gustaría que sus hijos o alguien se encargara de divulgar su obra, tanto los que ya murieron como los que aun están. Recuerdo lo que me dijo Carlos Santos: "Ya quisiera yo que Kalín hiciera lo que tu haces si yo me muriera".
Bueno, después de compartirles esto vuelvo a mis oficios.

lunes, 15 de junio de 2009

Forma

por Mauricio Vallejo Márquez
Con una ramita de mora
ha creado el universo en la arena
un niño
dos puntos son él
y el mundo
con una pequeña mora
que deshace sobre la arena
forma el final de los tiempos
antes que llegue el aguacero.




domingo, 7 de junio de 2009

Nuestra cultura y el beneficio común

por Mauricio Vallejo Márquez
Muchos confunden cultura con el arte, con el conocimiento o con la buena educación. Detalle que no es errado, porque todo esto contribuye a la cultura, pero esta engloba muchas cosas más como: las costumbres, la reacción social, el idioma, la forma de hablar, los gestos, el vestuario. Así que delimitar la cultura únicamente al arte no es bueno ni conveniente, pero así lo han hecho varios sectores por muchos años, no sólo en El Salvador.

En el arte existen muchos géneros: danza, pintura, fotografía, teatro, literatura, escultura, etc. Y todo este conjunto es necesario que sea ejercitado y educado para la gente, pues un país que aprecia el arte, que lo conoce, puede tomar una identidad y desarrollarse mejor. El arte no sólo se disfruta, se aprende de él.

Sin embargo es gracias a la cultura que un pueblo puede tolerar las crisis o reaccionar ante los problemas que tengan a diario. La cultura se traslada de sociedad a sociedad, de padre a hijo e incluso puede existir la asimilación de forma positiva. Algunas lecciones que aportan países como Japón, Cuba, Holanda, Brasil y otros es importante tomarlas en cuenta, así como no olvidar que tenemos una identidad que nos hacen lo que somos: salvadoreños, aunque podemos mejorar.

Los salvadoreños tienen un amplio bagaje cultural que no sólo tiene que ver con las pupusas, la selección nacional o El Carbonero. Son varios elementos, uno de ellos es la frase: "el salvadoreño es muy trabajador", que se escucha en los países donde nuestros compatriotas llegan a laborar. Esta sencilla frase repetida varias veces desde que somos niños hasta que somos adultos puede determinar nuestra conducta, pero puede diseñarse frases que estimulen a nuestra gente como sucedió en Japón tras la segunda Guerra Mundial, en donde se escuchaba: "el japonés es la salvación del Japón". Frase que logró estupendos resultados para la nación del sol.

La cultura de cada país es determinada no sólo por los pobladores de una nación, sino que por sus gobernantes y los ejemplos del exterior, sobre todo si son estudiados y puestos en práctica para el beneficio común.