martes, 26 de abril de 2011

Cemento

por Mauricio Vallejo Márquez

Poco a poco el cemento va cubriendo todo. Muchas casas dejaron de lucir sus jardines y muestran sendos muros, que ocultan nuestras costumbres. Las calles se volvieron lugares de tránsito y las viejas colonias donde se compartía la vida van quedando desiertas.
Compartí mi infancia con dos colonias: La Santa Clara y la San Luis. La primera aún luce parecida, las mismas esquinas, los mismos colores, pero sin la gente que veía pasar al mediodía. Mientras la san Luis ha cambiado totalmente, ya no hay jardines o al menos quedan pocos que no son cubiertos por muros y portones.
Antes era raro ver grafitis o manchas en las paredes sin sentido, ahora los jóvenes se expresan en los muros con poner sus nombres deformados, procurando evocar sus almas y sus días. Pronto estas paredes dejarán de ser como ahora son y entonces quizá ya no haya jardines, ni portones o quién sabe.

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