lunes, 18 de agosto de 2008

conversando en La Habana


por Mauricio Vallejo Márquez

Cuando la poesía y la amistad se juntan con la noche los recuerdos son inolvidables. El primer evento poético de la Habana café fue aperturado por los poetas René Chacón Linares, Alex Canizales y su servidor, Mauricio Vallejo Márquez.
El ambiente es de lujo, por momentos sentimos que estábamos leyendo realmente en La Habana, Cuba. Antes de disponernos a leer nuestro material escuchamos por algunos minutos la maravillosa trova de Silvio Rodríguez, además de degustar un té helado y algunos más de una cerveza, salvo el cuentista David Panamá quien después de varios esfuerzos logró conseguir un Coiba, con el que no paró de saborear hasta que el evento dio fin.
Como todo evento poético los poetas abundaron, allí se encontraban: Josefina Pineda, Claudia Herodier, Alberto López y Eliazar Rivera. Rivera llegó agitado al evento, pues no podía estacionar su auto, pero luego de conversar un poquito encontramos la solución. David Panamá movió su carro y todos felices.
El evento fue presentado por el historiador y pintor Edgardo Quijano con una breve biografía de los tres poetas, además de una anécdota. Luego inició la poesía.


El primero en leer fue Alex canizales que nos mostró su material del libro Casa Prestada, donde converge el sentimiento del emigrante y el exiliado. Versos que conmueven por presentar esa cruel realidad en la que se vieron involucrados miles de salvadoreños, aunque aún muchos continúan en esa dura incertidumbre y sus hijos y los hijos de sus hijos. Con Alex nos une un fuerte sentimiento. Él, porque es un sobreviviente de la guerra y siempre recuerda lo que hubiera sentido su hijo de haberlo perdido completamente, pues durante muchos años no pudo verlo y esa es una herida, que a pesar de verlo 17 años después y tener el gusto de abrazarlo cada mañana, no suelda. Luego nos mostró un material erótico con el que desencadenó una serie de comentarios de los presentes.
Luego leí yo. Como es costumbre nunca tengo material impreso, así que recurrí al único poemario que tengo en hojas de papel y le dedique poemas a mi abuela, a mi madre y por supuesto a mi padre.
La Catedral de Cuarzo es el nombre del último poemario de René Chacón, el cual, así como la gran amistad que cultiva Chacón con tantas personas posee varias dedicatorias y reflexiones. Sin dejar de decir que los poetas "somos animales raros".

Terminada la poesía la música se dejó sentir, escapándose melodías de la guitarra de Glen Muñoz y de Gilmar Muñoz. También participó Brenda de Quijano. Mientras los sones se acomodaban en el ambiente el café habana se convirtió en una ancha y hermosa sala de conversaciones donde los poetas, músicos, intelectuales y otros invitados hicieron corta la noche. Hasta que a los 2:00 a.m. recordamos que debíamos de marcharnos. Proximamente en la Habana Café sostenderemos un nuevo conversatorio.

1 comentario:

Lya dijo...

Vaya, por lo menos, uno de los dos se divierte con los recitales.
Yo he encontrado cosas más esenciales.
Pero igual siempre es entretenido leer sobre tus andanzas.