viernes, 28 de junio de 2013

Al resguardo de la lluvia

Por Mauricio Vallejo Márquez

Las noches de lluvia me hacen recordar. Hoy las nubes me anunciaban que antes de salir del bus me iban a caer sin piedad. Pero a lo por hacer, hecho. Me apresuré sin mayor éxito, la lluvia era una realidad. Menos mal que mi maleta me ayuda a palear un poco eso de empaparse. Y al comenzar a correr descubrí un pequeño techito, un metro cuadrado, quizá, pero suficiente para abrigarme mientras escampaba. Y fue ahí que recordé esas aventuras que vienen con las tormentas, aquella tarde cuando en trío subimos a buscar un tambito de gas. Una tarde de esas que te empapa la vida para nunca secarse. Y cómo a pesar del silencio y el rumor de las gotas acomodándose en el pavimento iban enhebrando historias. Sólo un poco de lluvia es suficiente para que se desborden los días para no olvidar.

No hay comentarios: