sábado, 29 de junio de 2013

No hay palabras

Por Mauricio Vallejo Márquez

Si supieran oh Dios
cuan confuso es el día ,
y cuanto ofende
y que nada sale de un buen corazón ,
el miedo sacia
y apenas ando,
igual que las personas,
entre ellas
que conduelen tanto
y no saben porqué
del temor a lo desconocido,
de la proximidad
de la muerte
que es martillo al anuncio
y aun así el pecho se mantiene
como flor erguida ante la tormenta .

No hay palabras para contar
ni para que entiendan .
Todos marchan ciegos
y con las manos en sus oídos ,
indiferentes del día
sin desperdiciar lágrimas.

A pesar de todo me animo a hablar
y me doy cuenta de cuán inútil
es abrir una sílaba ,
construirla y encajarla
palmo a palmo entre la tarde
cuando la gente quiera ser inerte .
Yo habito entre ellos y los conozco bien ,
me envuelvo en sus miradas
y me asocio a su ciudad ,
mas no logro vestir su mismo orgullo
que los arropa entre figuras de papel
Es inútil la palabra tanto para ellos
como para mí, que con necedad
pretendo que me escuchen

mientras yo no los puedo escuchar .

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