jueves, 6 de junio de 2013

La casa

Por Mauricio Vallejo Márquez

Por las noches es mejor
arrullarse con el silencio
y abrigarse con la oscuridad.
Mi casa, con ese silencio benemérito
tiene las paredes llenas de sangre.
Su suelo grita.
Está loca mi casa.
Aquí he muerto tantas veces.
Aniquilado
he mordido el silencio.

2 comentarios:

Maria O.D. dijo...

Hola Mauricio, tu poema se me antoja ahora con cierta melancolía, entristece y logra ser al mismo tiempo, lo suficientemente agresivo para removernos bien las entrañas, en mi caso, resulta todo un déjà vu.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Sí, María. Ese día lo fue, lleno de melancolía y tristeza. Ya hace más de 10 años de ese día. Pero sigue siendo inmensamente presente. Un gran abrazo.