domingo, 20 de diciembre de 2009

Dos soles

¿Quíén dijo que dos soles no se podían juntar?
Y así fue la mañana y la tarde, con sólo 71 años de diferencia, pero eternos, como un cuadro de Monett para observarlo mientras las horas dan la apariencia que se quedan inmutas y estáticas.

2 comentarios:

Clecilene Carvalho dijo...

Cuando alguien tiene luz atrae más luz.
¡Salud!

BLAS dijo...

Entrañable fotografía.
Saludos desde el sur de Iberia.