jueves, 3 de diciembre de 2009

A sólo diez pasos

Por MVM

Estoy a pocas materias de coronar mi carrera. Cuando era niño nunca imaginé que conocería con tal profundidad el derecho (aunque aún falta bastante por conocer y según dicen nunca se acaba de aprender) y mucho menos que podría verme en un tribunal procurando o acusando. Lo que si recuerdo bien es a mi tío Rodolfo preguntándome "¿Qué quieres ser de grande?". No sabía que responderle, aunque quería imitar en todo a mi papá no tenía certeza del futuro. Pero, algo me hizo decirle que no sabía, pero que me gustaría vestir de traje y tener una oficina con muchos libros y con un escritorio. Sonrió y me dijo: "Abogado. Querés ser abogado". Luego se encargó de aconsejarme: "los abogados son amables y muy educados".

Empecé a estudiar derecho en 1999, pero dejé de hacerlo por que consideraba ser escritor y para ello era más apropiado estudiar comunicación social, así que hice mis maletas y empecé otra carrera en el 2002, algo que reforzó lo que en verdad quería: prefería la jurisprudencia. Así que en el 2006 volvimos a usar corbata y saco para los parciales, así como cargar las pesadas recopilaciones civiles, penales y luego todos los demás códigos. Sacando cinco materias cada ciclo nos fuimos poniendo al día, sin embargo después de haber cursado casi todas las clínicas jurídicas (obligatorias en materias procesales) lo veo como un mero trámite. Un trámite que me gusta, porque ahí está el meollo del asunto: aprender, practicar, ejercitarme, mejorar.

Mientras inicié las introducciones al derecho y otras materias básicas como Derecho Constitucional, el derecho parecía estar encerrado en un círculo, algo que ahora veo sin límites, lo veo infinito. Son tantas las probabilidades y esto basado en la hermenéutica que empleemos para su interpretación (claro sin dejar de ver la exégesis). Así que supimos en verdad cuál es la diferencia entre Derecho objetivo y Derecho subjetivo, así como la mentalidad de notario y de abogado, además de las incoherencias que a veces no se percatan cuando se da a conocer una noticia del acontecer jurídico en los diferentes Mass Media.

Pude conocer a excelentes catedráticos que me enseñaron mucho: Ernestina de mercadillo, doctor Larios, Godofredo Salazar, Castro Galdámez, Ángel Cañenguez, Medina Montejo, Karla Mylady Romero, Pedro Navarro, Guillén, doctor Machón, Ángel Custodio, Lucas Chinchilla, Mirna de Vallecillos, Nelson Rauda, Marco Tulio Alfaro, Hugo Granadino y otros que se me quedan en el tintero. Gracias a ellos aprendí a elaborar demandas, a defender casos, a interpretar la ley, a conocer el derecho, a amar la ley.

Las materias que más me gustaron al iniciar la carrera fueron Teoría del Estado y Doctrinas Políticas, pero ahora que he conocido el ancho mundo de sus ramas, creo que laboral y mercantil son algo muy preciado para mí, es posible que me especialice en esas áreas. Aunque, como dice el lic. Ángel Custodio: "Uno debe agarrar lo que caiga y si no sabe, pues a saberlo". Cuando poseamos el famoso sello nos dedicaremos a trabajar. Mientras aún hace falta para finalizar, pero la meta está a diez pasos.

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