martes, 6 de mayo de 2008

Esos días



Por Mauricio Vallejo Márquez

Odio las mañanas

en que el corazón se agita

deseando huir por mi boca.

Intento detenerlo

pero es obstinado y no se deja,

logra que las palabras se tornen huecas

y mis ojos asesinos.

Amenaza con salirse

-Calma corazón, reposa suave-

pero se agita

y discutimos en silencio

hasta que logro convencerlo

entonces dice:

-Será mañana, será mañana-

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