martes, 13 de mayo de 2008

NO PUEDO DEJAR DE ESCRIBIR


Por Mauricio Vallejo Márquez
A veces uno no entiende porque escribe tanto. Puedo pasar días enteros llenando de letras las hojas de papel, pero en algunas ocasiones ni siquiera escribo un pensamiento en la orilla de un periódico y es algo que tampoco comprendo. Las palabras están ausentes y sólo salen cuando ellas quieren.
Mi abuela me contó que a nuestra gran poeta Claudia Lars le pasaba algo parecido, escribió mucho, pero por algunas etapas de su vida no escribió nada. Es decir que no siempre tendremos temas de qué hablar o que el mejor poema sea el “silencio”. Es difícil dar una apreciación sobre ello, es como si tuviéramos una lesión en el alma o en el espíritu que nos dice que es tiempo de reposar para tomar fuerza y hacerlo mejor y que nos demos un oportunidad leyendo a conciencia la preceptiva literaria o algún buen libro. En esos tiempos también podemos darnos una vacación y leer acerca de cultura general y enriquecer nuestro conocimiento y léxico. Ezra Pound afirmaba que el poeta debe ser el hombre más culto de su tiempo y la verdad es que es cierto, sino como va a escribir excelsos trabajos. Aunque, algunos opinan que el poeta debe ser fresco y natural (estoy de acuerdo), pero para ello también es necesario ser culto, es decir naturalmente culto.
Hay ocasiones que no paro de romper escritos. Cuando tenía 21 años rompí casi todo lo que había escrito. Fue un error porque la verdad es que se aprecia ver la evolución de uno, saber de donde venimos y que seguimos en ruta hasta que logremos la meta. Sigo escribiendo y creo que no lo voy a dejar de hacer en un buen tiempo o al menos mientras tenga vida. Cuando era adolescente y me encontraba en mi cuarto escribiendo y la gente me decía que dejara esa “estupidez”, sólo pensaba que eso era algo que no dejaría de hacer de algún modo y aunque tenga mis pausas no dejo de estar involucrado con las letras ya sea leyendo, estudiando, revisando, etcétera.
Bendecidamente la ausencia de palabras se ven recompensadas cuando tenemos esas mareas incontrolables de líneas que lo dicen todo, que lo muestran todo, que lo embellecen. En estos momentos también se puede apreciar más el entorno y sentirnos satisfechos de un verso, de un párrafo. Aunque llegará el momento en que deberemos quitar el ripio.
Total, quien dijo que ser escritor es fácil, sin embargo creo que no hay nada que me dé más placer. Bueno, quizá sólo el Altísimo en primer lugar y mi esposa y mi hijo. Pero sin lugar a dudas disfruto ser escritor sin importar los premios o la fama y esas cosas vanas que la gente mira como muy importantes. No niego que me gusta publicar, pero me gusta más darme cuenta que a la gente le gusta mi trabajo y que lo aprecian. Creo que esa eterna batalla con las palabras sólo en ese momento se ve recompensada, todo lo demás como diría el gran rey Salomón es vanidad de vanidades.

5 comentarios:

Lya dijo...

Vanidad de vanidades... eso es, un pensamiento que comparto contigo desde hace...¿cuánto tiempo? ocho años, creo.
Escribir sin esperar nada, esa es la clave del verdadero trabajo. Publicar, sí, y que la gente escuche o lea, también; pero lo otro: andar por ahí tratando que todos te alaben es francamente aburrido.

Gabriel dijo...

Mauricio:

Excelente tu reflexión, que bueno que hiciste caso omiso a los malos consejos ya que de haber hecho lo contrario nos hubieses privado de leer tus versos hoy.

Por otra parte, el proceso creativo implica un constante aprendizaje en el que hay tiempos para todo: lecturas, vivencias y finalmente la expresión, la propia, la que se busca constantemente. Porque ya una vez tengas un poemario o una novela o un libro de cuentos viene el peregrinaje de buscar donde publicarlo, a algunos se nos facilita más que a otros, pero al final implica mínimo un par de años a menos que tengas un contrato editorial que te obligue a producir en serie.

No creo en los autores que escriben para si mismos, como a tí me da gusto que me lean, y sí escribir cansa y agota. Yo pienso que en cada poemario te vacías y en un lapso breve o prolongado eres incapaz de escribir un verso o de hilvanar algo.

Un abrazo poeta

Gabriel Otero

Jenni dijo...

Creo que escribir nos sirve muchas veces para ordenar nuestro propio mundo interior, para consuelo del alma otras tantas. El ser humano pasa el mayor tiempo de su vida sólo y necesita plasmar ese sentimiento y ordenar ese mundo. Siempre digo que la pregunta: ¿Por qué escribir? va ligada a la de ¿Por qué leer? Porque al final vemos que son actos que van unidos.
Me pareció una reflexión estupenda Vallejo.

Un saludo

malvadoyin dijo...

"La naturaleza del poema
es
el silencio
Si no se escucha
no se escucha el poema"

Kijadurías, Repetición

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Así es Lya, eso es pura vanidad.

Gracias por tus palabras Gabriel.

Así es nuestra vida Jenni.

Buenas palabras Efraín, sólo que también me recuerdan a un gran maestro jaonés llamado Basho.