viernes, 4 de julio de 2008

Política sin intelectuales


por Mauricio Vallejo Márquez

El Salvador al igual que muchos países del mundo no tiene intelectuales entre sus partidos políticos. Al parecer la intelectualidad cree cada vez menos en los procesos electorales y en las soluciones que pueden brindar los partidos políticos. Es una pena.

Y es más lamentable observar a los partidos políticos mantenerse a flota con promesas en tiempos de elecciones que luego le so son difíciles o imposibles de cumplir como la erradicación de la pobreza o el decir que las cosas solo mejorarán al quitar del camino a los contrarios de sus ideas.

No existe en El Salvador intelectuales de la talla de Anthony Gidens, Marta Harnecker e incluso de Roque Dalton, entre otros. Ya no se diga un estadista que conjugue su participación en los gobiernos con un pensamiento propio como Abraham Lincol, Benedetto Croce, Benjamín Disraelí, Mao Tse tzung, León Trotsky y Fidel Castro; y mucho menos percibimos la pureza o la capacidad de razonar de autores como Schopenauer, Marx, Kant y Nietszche entre sus filas. Aunque no podemos negar que tenemos en nuestras bibliotecas a un pensador digno de respeto llamado Alberto Masferrer (QEPD) que tiene entre sus obras el Mínimum Vital.

¿Será que la sociedad de consumo no permite que se desarrollen los intelectuales en la actualidad? No lo creo, si bien es cierto que la sociedad influye, los intelectuales surgen más por razones voluntarias, por decidir estudiar, leer, analizar y expresarse. El intelectual no se conforma con lo que ve y le dicen, investiga y además comparte. Muchos prefieren dejar ese pensamiento en el anonimato e incluso en el silencio por temor a perder la vida o a ser considerados locos e incluso inadaptados. Sin embargo, si no se rompe el silencio será difícil tener un pensamiento propio, uno que encaje con nuestra sociedad y busque mejorarla.

El intelectual no sólo es alguien relativo al entendimiento, sino a la inteligencia por su facultad de conocer y de comprender. Algo que es necesario en nuestros días.

Nuestras sociedades urgen de más intelectuales. Mientras no existan, será una misión imposible mejorar las cosas.

3 comentarios:

chishi dijo...

"El Salvador al igual que muchos países del mundo no tiene intelectuales entre sus partidos políticos".

Esto se puede asegurar socraticamente solo si se conoce al 100% de la membresia de los partidos politicos y se evaluan como intelectuales.

Diferente es que existan intelectuales pero que no sean de talla mundial.

Pero puede ser que existan y sean de talla salvadorena.

La cual puede no ser muy grande.

Aunque ultimamente hay una cantidad de gente escribiendo que debe sobrepasar la de cualquier periodo en nuestra historia, y que podrian ser de talla mundial sin estar publicados, es decir gozar de un incognito intelectual basado en la falta de reconocimiento mundial. Lo cual no les quita su calidad. Si es que existen.

"un estadista que conjugue su participación en los gobiernos con un pensamiento propio como Abraham Lincol, Benedetto Croce, Benjamín Disraelí, Mao Tse tzung, León Trotsky y Fidel Castro"

Estas pidiendo demasiado. Demasiado excelente como lincoln, demasiado imperialista aunque buen planificador de la politica exterior de un imperio como Disraeli, demasiado egolatra y asesino como Mao. Demasiado quizas para un pais cuyo desarrollo historico intelectual y politico va muy despacio en relacion a la velocidad de su proceso historico.

Es como que El Salvador ha sido obligado a pasar por la universidad de la historia de la matematica, pero todavia no ha terminado de aprenderse las tablas de multiplicar.

Lo cual no implica que no halla un estadista en formacion, o que el diablito ruiz y norman quijano sean los mejores estadistas a los que pudimos aspirar (Favor ignorar este parrafo que es demasiado lugubre para ser sarcastico).

Saludos,

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Al hablar de intelectuales no me refiero a tecnocratas o Académicos. Los pensadores son los que escasean, aunque en los partidos podemos observar un buen número de abogados, ingenieros, doctores, perdiodistas, etc.. Sé que hay gente en los partidos muy capaces, o mejor dicho de criterio. En la izquierda está Dagoberto Gutierrez, en la derecha está David Escobar Galindo (aunque habría que ser más sincero y verlo más como un escritor que como un pensador político). Incluso los líderes históricos no son basicamente intelectuales: Duarte, Ungo, D´Aubuisson y Handal. Ellos fueron caudillos de su ideología, pero no tuvieron propia concepción de ideas.
Deben haber más de un intelectual por ahí. Pero deben mostrarse. Tus palabras Chishi me dan esperanza.

Lya dijo...

Hace algunos años intenté, como periodista, hacer un trabajo serio sobre los intelectuales en la política, por màs está decir la edición terrible y miope que sufrió el reportaje. Aún conservó el original, y sí en parte escribiste una entrada honesta. Aquí es casi imposible encontrar ideas firmes y auténticas, de esas que sólo los hombres y mujeres con basta educación y convicciones firmes logran hacer penetrar en la historia.
Por el momento escuchemos a todos con respeto, es una manera de madurar y crecer. Respetar a los demás, aunque no estemos de acuerdo.

Sigue escribiendo.