viernes, 29 de febrero de 2008

El peligro de las apariencias


“El mundo vive de apariencias, por eso estamos en la ignorancia”, Anónimo.

Por Mauricio Vallejo Márquez
Cuando voy al banco vestido de traje y corbata los encargados de la seguridad que se encuentran en la puerta me dicen: “pase adelante doctor o licenciado”; pero si aparezco vestido con una camiseta, pantalones cortos y sandalias, esos mismos me revisan y ponen en duda mi simple tránsito dentro del local. ¿A qué se debe que nuestra apariencia nos abra puertas o nos las cierre? ¿Vivimos en tiempos que existen cientos de estereotipos que minan nuestro comportamiento? Lamentablemente las respuestas están en nuestro propio entorno en el cual la cultura occidental se ha encargado de darle al color de la piel, la edad y la raza los apelativos de delincuentes aunque no lo sean.
He visto a muchas personas cambiarse de calles al ver a un sujeto completamente tatuado, o evitar sentarse cerca del asiento del autobús en el que se encuentra un hombre con muchas cicatrices en el rostro y tatuajes. Curiosamente en los dos casos se trata de un vecino que abandonó las pandillas hace mucho y vive una vida decente y digna dentro de sus posibilidades, sin embargo aún debe y deberá cargar con el estigma quizá hasta su muerte. La gente no sabe que él es un hombre decente y honrado, sólo saben que lleva tatuajes y tiene marcas en su cara lo que les hace sospechar al verlo.
Nelson Rauda, eminente abogado y catedrático de criminología acepta que vivimos en una realidad de estereotipos y de que la situación depende de la cultura o la sociedad en la que se viva, porque no en todas partes se encuentras estos códigos sociales, pero sin embargo la gente se asusta y les teme.
Dentro de los estudios acerca de lo que puede provocar la apariencia surge la teoría de los cristales rotos, en la cual dos investigadores de la Universidad de New York tuvieron en observación edificios en los que habitaban muchas familias. Algunos estos inmuebles tenías sus cristales rotos y otros en excelentes condiciones; pero no se encontraron edificios que fueran mixtos, es decir con vidrios rotos y otros no. El estudio concluyó con que si un edificio no se repara inmediatamente vendrán cada vez más personas hasta que se llega a la destrucción total. En palabras más sencillas si la sociedad tolera la destrucción y el desorden en las cosas pequeñas, irremediablemente los problemas se agravarán hasta volverse incontrolables. Es así como la apariencia puede llegar a finales desastrosos.
Recuerdo que en algunas ocasiones he escuchado a compañeros de Universidad decir que un profesor no tiene capacidad por sus características físicas. Que ser chaparrito, moreno y lampiño es suficiente razón para verlo despectivamente, aunque el personaje al que se refieren sea uno de los entes más brillantes en jurisprudencia de El Salvador.
Los estereotipos los crea la sociedad, pero el instinto de destruir lo que ya está derruido lo poseen también los humanos. Como muestra, la gente no arroja basura donde no hay basura a menos que haya un malcriado que lo haga y entonces todo el mundo comienza a arrojar basura.
La apariencia nos priva de amistades, de oportunidades e incluso de la justicia. No se trata igual a un personaje con el cabello recortado y afeitado que a otro barbudo y peludo. A esto sumémosle que vista con harapos y no halla recibido un baño en algunos días. Tan ser humano es uno limpio como otro sucio. Hasta cuando nos fijaremos más en la apariencia que en ver que se trata de humanos, que todos somos humanos y por ese simple hecho merecemos respeto.

CANTAR BAJO EL VIDRIO


I

Por Mauricio Vallejo Márquez


No hay más que buen fuego
en el centro de espadas
mordiendo la escena naciente.
El invierno en un puño
florece en los ojos vendados
del ser que se anida
en la mar de su entorno.
Golpea y se alza tocando el retoño que es él,
suspira y desciende
conociendo en ceguera toda espera del mundo.
Diciembre cosecha en vientres marrones
empuñando latidos en oro
el fuego lo cuece y el alma también,
y la espera en sí mismo.
(1998)

Este poema fue publicado en el extinto Suplemento Cultural Búho de la Prensa Gráfica y en la Antología Alba de otro Milenio de Ricardo Lindo entre 1999 el 2000. Pertenece al plaquette Cantar bajo el vidrio, uno de mis primeros poemarios. Recuerdo mucho este trabajo por el tipo de técnica que emplee, algo inusual en esos años, pero que me valió su publicación.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Vivir la vida


Por Mauricio Vallejo Márquez
Muchos viven de arriba abajo con las premuras que el tiempo moderno les exige. No tienen tiempo para sentarse a contemplar el paso de las nubes, escuchar el murmullo de los pájaros, ni para darse cuenta que el cultivo del cerebro y las artes podrían brindarles mucho. No tienen tiempo para contemplar que el mundo está allí (o lo poco que queda de éste) y que existe algo más que los edificios, las calles y los automóviles que apenas vemos pasar por las carreteras. A algunos le falta vivir.
Estar ocupados es lo mejor que puede haber. Aunque a veces hay gloria en el desempleo o al menos cierta tranquilidad, pues hay tiempo a falta de comida, pero hay tiempo para muchas cosas. Esto no quiere decir que sea bueno estar sin trabajo, pero quizá es una de las pocas veces que podemos percatarnos de que hay vida. Ahora ni los niños se dan cuenta de eso, todos ellos están ocupados con la televisión, con los juegos de videos o con otras cosas insulsas que lejos de cultivarle su mente se la pierden más. En muchos casos los niños llegan a confundir la realidad con la fantasía, menudo problema para hablar largo y tendido. Los adultos en cambio viven para el trabajo, para las preocupaciones convirtiendo la nimiedad en lo máximo.
Los artistas tienen su propio mundo, se dedican a lo que aman y los que no lo hacen pues o están muertos o no lo son. Sin embargo muchos deben conseguir un empleo para sobrevivir, pero los valientes que se dedican a su arte deben de sacrificarse para disfrutar de lo que aman.
El poeta que se dedica a la poesía tiene la ventaja de ver el mundo, pues a pesar de vivir calamidades como les ha pasado a muchos como el peruano César Vallejo y el salvadoreño Carlos Santos. Según Gabriel Zaid: “al poeta, si bien tiene la riqueza del mundo le falta la viabilidad económica”. Algo muy cierto, pero que al parecer no les impide continuar su vida en la literatura.
Una razón sustancial parar vivir. Lamentablemente en nuestros días modernos quien no gana dinero no vive. Es curioso haber nacido en una época en la que el esclavismo está supuestamente erradicado de Occidente, pero los trabajadores no tienen los dorados cuidados que los esclavos tratados como animales tenían ¿o será igual o peor? No siempre la realidad puede ser como se pinta, sin embargo si el empleado no tiene empleo no vive. Entonces qué será importante hacer en nuestro tiempo: los versos, los negocios, la política, la ciencia o la filosofía.
Gabriel Zaid responde a su manera eso: “la cuestión de la vida es más importante que la cuestión de los versos, los negocios, la política, la ciencia o la filosofía. La cuestión de los versos, como todas importa al convertirse en una cuestión vital”.
Entonces estar ocupado siempre será más importante que no estarlo, sin embargo los diferentes tipos de ocupación pueden ser importantes dependiendo que tan vital sea para la gente. Para el poeta son los versos, para el comerciante los negocios, para el político la política, para los científicos la ciencia, para los filósofos la filosofía, para el vago la vagancia y la lista no tiene fin.
Sin importar las ocupaciones don Garcilazo de la Vega afirma: “Goce la vida/gócela ahorita/ con carta Blanca exquisita”. Es decir que lo importante de la vida es vivirla y al parecer si tantos lo afirman por qué no hacerlo, incluso Goethe lo dice “Cuanto más la examino, más me parece que lo importante de la vida es vivir”.
Así que ahora lo mejor que podemos hacer sin importar nuestras ocupaciones debemos vivir, saber vivir. No dejarnos llevar por la corriente, sino ser nuestra propia corriente.

lunes, 25 de febrero de 2008

En busca del éxito


Por Mauricio Vallejo Márquez

Hay una palabra mágica para tener éxito. Toda nuestra vida podemos desear muchas cosas y algunas llegan por suerte y otras nunca. La diferencia para obtener los triunfos que deseamos es la disciplina.
Disciplina es definida como la capacidad de actuar con orden y perseverancia para obtener algo. Es decir que exigen la voluntad de tener un orden y unos lineamientos para llegar a lograr los objetivos planteados, tolerando todas las molestias y sacrificios que esta ocasiona. Para tener disciplina es necesario tener voluntad, es un trabajo personal, producto de tu decisión.
Muchas personas han tenido esa autoexigencia, esa capacidad de hacer un esfuerzo extra. Entre ellas enumeramos todo tipo de nombres e ideales: Albert Einstein, Adolf Hitler, Ghandi, Pelé, Octavio Paz, Fidel Castro Ruz, Álvaro Vargas Llosa y la lista es innumerable. Si notan entre esos nombres pueden haber politicos que terminaron mal, pero igual fueron disciplinados al realizar sus metas. Muchos de ellos lograron sus sueños, otros estuvieron a punto de lograrlos y en el camino tuvieron muchos triunfos y eso es lo que desean muchos: triunfos. Pero pocos están dispuestos a hacer el sacrificio de hacer ese esfuerzo extra, pues la disciplina es indispensable para que tengamos para lograr sueños. Nada lograremos quedandonos sentados esperando lo que la vida ofrezca, tenemos que arrebatarle a la vida lo que queremos.
La disciplia es el principio o el fundamento para desarrollar muchas virtudes más. Sin disciplina somos hojas llevadas por el viento, en cambio disciplinados somos como la hormiga con fortaleza y templanza ante todos los inconvenientes, siempre logrando su objetivo: llevar comida, construir su hormiguero, etc.
Un día me acerque a mi profesor Rubén Funez para consultarle acerca de la disciplina de los jesuitas, a quienes admiro por esa virtud que cultivan a diario, al menos la mayoría. Entonces Rubén me dijo: "no todos los jesuitas son disciplinados, pero si lo que tu quieres es ser disciplinado ponte metas y luego trabaja por ellas. todo es producto de la voluntad. nadie le ayuda a otro a ser disciplinado, es una decisión personal". Buenas plabras de mi maestro de Ética.
Así que si se desea algo no basta con quererlo, se debe trabajar por ello, sacrificando, dando más y más, aunque se piense que no se puede. El esfuerzo y la dedicación nos darán disciplina y al final esta nos recompensará con lo que deseamos, el éxito. Vamos a empezar

sábado, 23 de febrero de 2008

La tradición, la tolerancia y el violinista



"En nuestra pequeña aldea de Anatevka,podría decirse que cada uno de nosotros es un violinista en el tejado intentando entonar una dulce y sencilla melodía sin romperse el cuello. No es fácil. Quizá se pregunten cómo aguantamos estar ahí si es tan peligroso. Pues, soportamos porque Anatevka es nuestro hogar. ¿Y cómo mantenemos el quilibrio? La respuesta es una palabra: ¡Tradición!"
Teyve (inicio del Violinista en el Tejado)



Por Mauricio Vallejo Márquez

Hubo una vez una película que para mi abuelo Mauro era especial. Cuando tenía yo unos siete años no sé si la pasaron por la televisión o él la alquiló, pero la vimos (yo hice nada más acto de presencia). Mi abuelo estaba feliz y me pedía que le prestara atención. Pero como todo infante inquieto el largometraje me interesó tanto como a un esquimal le interesa tener hielo en su casa. Sin embargo, él se quedó viendo su película y la disfrutó tanto, pero mientras vivió no logró que me gustara o que me llamara la atención.
Los años pasaron y el musical se convirtió en un clásico ganador de tres premios Oscar y un éxito de taquilla. Incluso se utilizaba para hacer comerciales sobre tejados, asbesto, etc.. Un día escuché a mi prima Elisa hablarme de esta con tanta fascinación y sobre todo de la parte en la que Teyve (el protagonista interpretado por Chaim Topol) canta Si yo fuera rico. Al ver el interés de mi prima, en ese entonces rondando los nueve años de edad, revivió el deseo de mi abuelo. Pero la oportunidad de tener el CD a mano no me fue posible hasta hace un mes cuando en casa de mi abuela Josefina estaba la caja con el gran titular “The Fiddler in the roof”. Era mi oportunidad de oro, así que la pedí prestada y hasta la fecha no la devuelvo, me gusta verla cada vez que tengo oportunidad y aunque no lo crean me fascina cuando canta Si yo fuera rico. Me impresiona el sentido de la dicha de ser rico para Teyve; no le importa tanto presumir de su riqueza, aunque le agradaría, sino que lo fundamental es acercarse a Dios, tener más tiempo para Dios. Eso, pocos hombres lo desean.
Durante la trama Teyve vive con dignidad repartiendo leche en el pueblo ruso de Anatevka, siendo un hombre respetado por el alguacil del pueblo, padre de cinco hijas y un hombre con tradiciones.
La tradición es algo muy importante en nuestras vidas, es lo que da sentido a nuestra existencia o lo que determina nuestra conducta y quienes somos. Muchos no seguimos las tradiciones que heredamos de nuestros ancestros o las ignoramos, porque nuestros ancestros también lo hicieron y eso demuestra que El violinista en el tejado, metáfora que relaciona al judío con un violinista que interpreta bellas melodías en el techo procurando mantener el equilibrio y no caer en el suelo, tiene toda la razón. Creo que no hay imagen más bella para simbolizar esto. Sin embargo Teyve dice que también sin tradiciones seríamos como el violinista en el tejado, completamente inestable. Entonces nos mantenemos inestables siguiendo la tradción y no siguiendola.
Teyve siempre procura cumplir con la tradición al mayor rigor, pero llegado el momento en que sus hijas deben casarse. Rompe con la tradición al dar a Tzeitel en matrimonio al sastre Motel, después de haberla prometido a Lazar Wolf. Allí empezamos a ver a un Teyve que le abre los ojos al mundo e incluso baila con su mujer y pone al rabino a danzar con su hija, rompiendo la tradición tocando a una mujer ajena. El rabino no deja de bailar, saca su pañuelo y la fiesta continua. Es en ese momento en que los rusos llegan a golpear a los judíos y llegado el momento deben abandonar Anatevka, así como se ha abandonado varios lugares. Durante el éxodo Teyve acepta el matrimonio mixto de su hija Chava y casi al final del rodaje ve al violinista en el suelo tras él, siguiéndolo con una sonrisa a pesar de todo lo terrible que acaban de vivir. Es una imagen conmovedora e inspiradora. Continua tocando melodías hermosas, pero con los pies en la tierra.
Sin importar lo duro que haya tenido que vivir, Teyve sigue andando con alegría cargando con el destino que debemos cargar, tal y como debemos hacer todos nosotros. Gracias papá Mauro por querer compartirme este gran filme, tarde, pero al final supe su valor y comparto lo que dice Teyve.

jueves, 21 de febrero de 2008

La partida de ajedrez

Por Mauricio Vallejo Márquez

La luna era una inmensa bola de billar en el cielo ennegrecido. Los sonidos de la noche simulaban una impresionante sinfonía de Wagner. Antonio se presentó a su acostumbrada cita de las once y media de la noche, apostando todo frente a la página en blanco. Frente a él estaban los lapiceros en desorden y sus ojos angustiados se clavaron en el papel. El acto rutinario de no dormir por las noches había hecho en su rostro un sinfín de líneas muy notorias, bolsas en los ojos, lunares y verrugas horribles.Lo único que importaba a esa hora era la página en blanco. Y con una mueca que quería ser sonrisa se dedicó a ahuyentar a sus fantasmas y comenzó la desgastante tarea de la imaginación. Tenía que escribir en esa página un artículo para el matutino de mayor circulación de su país. La página en blanco era torturante, pero a la vez el lienzo en que “liberaría a sus demonios”, al igual que Hemingway. Eso decía la frase escrita en un cartel con la figura del Nobel estadounidense, junto a otro de Edgar Allan Poe y su maravilloso poema “El Cuervo”. Volvió su rostro, observó sus libros y se preguntó: “¿Cuándo podré escribir como ellos?”.
Habían dado las tres de la mañana y la página en blanco continuaba intacta, tan virgen como la profundidad de la selva del Amazonas. Antonio tenía la cara deformada a causa de la desesperación. Todo intento en ese momento parecía inútil. Los recuerdos fueron siempre los fantasmas que atormentaron su vida. Esa noche uno de ellos cruzó por la mente de Antonio: la partida de ajedrez que el viernes pasado sostuvo con un viejo colega.En esa ocasión entre risas y sorbos de café conversaron:--Una partida de ajedrez sirve para relajar la mente. –dijo el viejo colega----No, cuando la derrota es inminente. --Contestó Antonio--.Y guardaron silencio.La partida se inició con un movimiento del peón rey, a lo que el rival de Antonio contestó con una Defensa Caro-Kann, variante del ataque Panov. La partida se desarrollaba en una posición semiabierta, aparentemente ambos estaban muy parejos, pero no era así. Antonio era más seguro, tenía la ventaja de sentirse superior. El conocimiento de la teoría de L. Pachman, por la que se consideraba un jugador de ajedrez casi invencible, lo hacía subestimar a sus rivales. Antonio era un campeón de ajedrez. Frente al tablero sus ojos se movían con una pasión aparentemente
equilibrada, estudiaba con detención cada uno de los posibles movimientos de su adversario. Estaba seguro de su victoria. El tablero de ajedrez comenzó a quedarse sin piezas hasta que el rey blanco fue arrinconado. Antonio tenía una pieza menos y a su rey en peligro. El rival de Antonio, con un movimiento de dama, puso en jaque al rey.
Antonio suspiró , y dejó de pensar en la partida, la página aún estaba en blanco. Por un momento se preguntó “¿qué hice mal?”. Comenzó a escribir y las horas pasaron. Llegó el sol y con hilos dorados acarició el rostro de Antonio. El silencio había sido interrumpido por el canto de los pájaros. La mañana como una niña inquieta comenzaba a hacer de las suyas. Antonio ya despierto observó las páginas que escribió durante la madrugada, tomó una de ellas y la leyó para asegurarse de que los párrafos estuvieran bien escritos:“ La partida parecía perdida, pero Antonio, muy concentrado, no cedió. Cuando su adversario, creyéndose vencedor, bajó la guardia, el campeón logró recuperar su posición y ganó la partida con un jaque mate de alfiles al rey negro. Luego miró el tablero de ajedrez con cierta inquietud… ”Apartó su vista de la hoja y dijo:--Sabía que le había ganado.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Fidel no ha muerto


Por Mauricio Vallejo Márquez

Fidel Castro Ruz renunció al poder de Cuba. Su renuncia era algo esperado debido a su frágil estado de salud y a su edad, aunque muchos simpatizantes albergaban la esperanza de que este abogado que terminó siendo el comandante en jefe del pueblo cubano superara su enfermedad y volviera a ostentar el poder, pero la realidad ha sido otra.
Durante más de 47 años fue el encargado de las más importantes decisiones en Cuba y uno de los estadistas admirados por tres generaciones de revolucionarios. Un hombre que a pesar de los diques que le impuso la vida ante su ideal, como en aquel juicio del Moncada el 16 de octubre de 1953 en su país donde pronunció las inmortales palabras “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”. Expulsado de su patria, desde México reunió a un grupo de cubanos y a Ernesto Ché Guevara, símbolo revolucionario, para quitar del poder a Fulgencio Batista e iniciar la Revolución Cubana que continúa aunque Fidel haya renunciado.
Una parte del mundo puede decir que está satisfecha ante tal noticia, sin embargo esa satisfacción no es plena, pues por muchos años desearon su muerte (no la natural, sino una provocada), mas Fidel no les dio el gusto a pesar de sus años y de su enfermedad, se mantuvo firme hasta donde sus fuerzas físicas pudieron llevarlo.
Muchos creen que al estar Castro fuera del poder, la revolución cubana ha terminado o es el principio de un cambio rumbo al capitalismo en la isla. Eso aún está por verse, pues el posible sustituto es Raúl Castro Ruz, hermano de Fidel, al que unos consideran con un pensamiento más firme y continuo que el comandante, aunque no igual de carismático y admirado.
A pesar de que los años pasan, gobiernos y sistemas, Fidel se mantuvo dirigiendo Cuba, con la decisión de lograr una transformación que mejorara la vida, la salud y la educación de los cubanos. En ese largo caminar hubo una serie de obstáculos impuestos por la economía internacional que lejos de hacerlo desistir lo motivaron a no dejarse vencer y ahora no vemos el ocaso de un régimen como algunos afirman, sino el merecido descanso de un hombre como pocos, de una fuerza inspiradora, de una lealtad a su pensamiento, de una inteligencia envidiable. Un hombre que se mantuvo inmarcesible ante la tormenta que azotó su vida. Renunció Fidel, sí, pero aún no ha muerto, así como no morirá su pensamiento y sus hechos. Cuba tendrá un nuevo gobernante, su nombre ya está en la historia sumado al de José Martí. Fidel tendrá unas merecidas vacaciones.

El rostro de la verdad

Por Mauricio Vallejo Márquez
Veo el rostro de la verdad,
como siempre sospechosa.
Ella es la culpable
y por eso la veo como extraña.


Para recordar un poco aquellos tiempos en que empecé a escribir desempolvé Tiempo en la Marea, el poemario que hicimos con Rafael Mendoza López y presentamos en la Biblioteca Nacional el 11 de noviembre de 1999 con la ayuda de Jorge Ortiz Espinoza, en esa ocasión nos presentaron tres escritores: Ricardo Lindo, Josefina Pineda de Márquez y rafael mendoza (padre). Dentro de este poemario existen versos que mostraban que el camino por la literatura tendría que ser arduo, pues aún no concretabamos del todo los versos, pero más de alguno sí, entre ellos este poema que fue publicado también en el Suplemento Dominical de La Presna Gráfica y la revista Ars. Lo escribí en 1998. Aunque se dio a conocer hasta 1999.

martes, 19 de febrero de 2008

La tristeza es parte de la vida

Por Mauricio Vallejo Márquez
Existen días que parecen noches cerradas, en las cuales ni las estrellas alumbran. Se dice que la peor hora para una depresión es la nocturna, pero qué grado de depresión puede haber en la noche, si la mañana fue deprimente. Es posible que esas horas hallan vivido los escritores Franz Fakfa, Edgar Allan Poe y otros que se inmortalizaron con temas de sumo dolor y desesperanza. Mostrando que en sus vidas no existe la luz al final del tunel como en la teoría filosofica llamada Nihílista. Es decir la vida es una noche cerrada.
Un poeta muy triste fue César Vallejo, escritor peruáno de notable calidad y se aprecia en muchos versos, desde su primera obra Los Heraldos Negros hasta su postuma Poemas Humanos. Encontramos versos como "Yo nací un día que Dios estubo enfermo" o "Hay gentes tan desgraciadas que ni siquiera tienen cuerpo". A pesar de su belleza no es recomendable que lo lean personas tristes, así como no es bueno que se lea a Kafka si se tienen tendencias suicidas.
Una vez leí: "para ser escritor el requisito principal es haber tenido una infancia triste". El autor, Ernest Hemingway, un estadounidense genial que se dio un escopetazo. Así como él existe un gran número de escritores suicidados. Las infancias tristes pueden verse en multiples vidas, aunque no siempre con el mismo grado de dolor.Para algunos haber vivido en horfandad, para otros no haber logrado sueños o aceptación, incluso por haber visto cosas que no quieren recordar.
¿Acaso será requisito para un escritor ser triste o suicidarse? No lo creo, la literatura tiene un sin fin de estados de ánimo y no sólo es triste. Todo lo contrario, a veces incluso es ecuanime y podemos ver obras que no son ni tristes, ni alegres, sino simples y llanas historias contadas de formas excelentes, o poemas que exaltan la vida con gran temple
Así como existen temas tristes, también hay temas de amor, muy excelsos y de felicidad. No son la mayoría, pero siempre existe más de algún autor que tiene más momentos agradables que malos, aunque a veces pueda ser que sólo los quiera mostrar. Habemos otros que es más dificultoso hallar el camino a mostrar una felicidad pura.
Incluso la Biblia dentro del llamado Antiguo Testamento o Tanaj tiene momentos así como podemos apreciar en el libro Lamentaciones de Jeremías y quizá en la mitad de los Salmos del rey David e incluso en el libro de job que al final tiene mucha alegría. Aunque parecen llenos de desesperanza al final Dios recompensa su paciencia y los alza en jubilo.
Simbolizamos la vida como: oscuridad y luego la luz o dicho con otras palabras después de la noche viene el amanecer. Sin embargo muchos dirán que conocen casos en los que la felicidad jamás llegó y se pueden citar ejemplos biblicos como los Israelís que soportaron la esclavitud en Egipto o en Babilonia. Sí quizá para ellos no llegó, pero para sus hijos o para sus nietos sí y tomando en cuenta que nuestros hijos son la prolongación de nuestros genes, entonces sí somos felices porque ellos lo serán. Pero entonces me dirán, ¿y los que ven asesinar a sus hijos y no tienen más descendencia? Ellos deben llevar la vida con tranquilidad, porque sino serán más infelices, pero pueden lograr ser alegres si lo procuran.
Entonces, si no hay felicidad porque ahogarnos en la tristeza, quizá mejor dejarla de lado y aprender a vivir en medio de ella, pero con alegría o al menos con naturalidad, en vez de sofocarnos o dejar que brote un cáncer, a veces físico, a veces espiritual. El secreto de la vida es saber sortear esos momentos y aceptarlos con estoicidad antes de dejarnos ahogar por ellos.
La felicidad, entonces, es vivir.

viernes, 15 de febrero de 2008

Dos amigos musulmanes y la diversidad

Por Mauricio Vallejo Márquez
El primer contacto que tuve con el Islam fue a través de un amigo que empezaba a escribir, igual que yo, su nombre Salvador Pineda. En esa época se reunía en Bohemia junto a don Luis de la Gazca, Herberth Vaquerano, Rafael Mendoza López y mi abuela Josefina Pineda de Márquez. Estaba trabajando un poemario que llamaba La sombra que sueña contigo. La introducción del poemario decía: “ a ella o a nadie, porque nadie se merece está dedicatoria de amor”. Yo apenas tenía 16 años y esa frase me impresionó, por lo que escuchaba con mucha atención cada uno de los versos de Salvador y entre sus líneas escuché por segunda vez pronunciar el nombre Mahoma y reflexiones apegadas al Islam. No sabía mucho acerca de religiones, así que no le di mayor importancia y seguí manchando papeles y aprendiendo a elaborar romances y liras (pues otras formas métricas no me salían), incluso me puse a emular los versos de La sombra que sueña contigo e hice un mi poemario (digo yo que era uno) que ahora no recuerdo el nombre, pues con el tiempo lo rompí.
Con los días Salvador nos invitó a Rafael y a mí para que participáramos en el grupo de teatro que él dirigía llamado Zumbi dos Palmares, del Centro de Estudios Brasileños. Sólo había dos requisitos que cumplir: el deseo de actuar y hablar portugués. En mi amigo y yo sólo estaba el primero, pues a pesar de que teníamos una beca nunca la hicimos efectiva por cuestiones de haraganería. Es una lastima pues ahora sería trilingüe o algo más, pero lo hecho, hecho está. Actuamos en su primera obra de teatro absurdo, en honor al héroe Tiradentes. Fue divertido, yo fui un soldado imperial y Rafael un sacerdote. Hasta el momento ha sido la única vez que he actuado sobre las tablas de un teatro, después de esa hazaña le perdimos el rastro a Salvador.
Años más tarde nos encontramos a Pineda sentado bajo un laurel de la India a pleno mediodía sobre la Avenida Bernal (una calle muy transitada de El Salvador) junto a su novia, una chica de lentes. Hola Chamba, le dijimos. Él nos contestó, es que nos sentíamos un poquitín cansados y nos quedamos aquí a descansar.
Un día iba en el bus cuando me percaté que en uno de los asientos traseros iba un tipo con barba hasta el pecho y un gorro típico de los musulmanes, de lentes y con el cabello recortado en forma cuadrada como sólo los judíos y los musulmanes lo hacen. Muchos no querían sentarse cerca de él, pero yo lo reconocí de inmediato, era Salvador Pineda. Ese día me contó que se había involucrado con el Islam y ya formaba parte activa de la mezquita, que creía en los seis pilares de la fe, que oraba cinco veces al día y que Alá es Dios y Muhammad es su profeta. No fue del todo una sorpresa, lo vi como algo normal, no sé porqué, quizá por el revoltijo de religiones que ha habido en mi vida: catolicismo, judaísmo y cristianismo evangélico.
La última vez que vi a Salvador fue en la tercera planta del edificio simón Bolivar de la UTEC, yo bajaba de clases y allí estaba, tan sereno a pesar de hacer el ayuno de Ramadán. Me senté junto a él y hablé con él acerca de Jesús y su resurrección. Salvador todo lo vio con tanta calma.
Hoy los años han pasado y el Islam se puso de moda en la televisión, sobre todo tras el derribamiento de las torres gemelas de New York. Nombres que eran impronunciables como el de Osama Bin Laden y los Talibanes enumeraron cientos de editoriales, reportajes y noticias que hasta raro es el salvadoreño que no sabe acerca de este personaje, que incluso un comediante salvadoreño (La Tenchís Celiber) dijo que se escondía en Guazapa, entonces me pregunté acerca del destino de Chamba. Pero nada me pudo dar respuesta.
Abdel
Un día caminando me encontré a Abdel, un joven musulmán de buen corazón que tiene como principal punto de vista aceptar la diversidad. Amigo de judíos, evangélicos, católicos, budistas y una infinidad de religiones. Siempre defendiendo a capa y espada su religión y acariciando de vez en cuando su barba mientras ilustra la importancia de la Azake y la hajj. Con el amigo Abdel hemos pasado varias horas conversando por el msn y un par más en las zonas de descanso de la UTEC.
Uno de tantos días le pregunté acerca de Salvador, pero Abdel no pudo darme respuesta, pues no sabe nada de él, sin embargo este descendiente de palestinos se ha encargado de demostrar que la tolerancia también va de la mano con religiones tan incomprendidas como el Islam, a pesar de toda la propaganda acerca de grupos como los talibanes de Afganistán y el famoso Bin Laden.
Abdel recorre las calles con sus implementos de oración y una copia del Corán, con sus lentes de carey negro y sus clásicos gorros musulmanes que una vez pensé eran kipás. Abdel también es un artísta, toma fotografías, pero la mayoría de su obra se encuentra adornando las paredes de su amada Mezquita o guardada para una futura exposición. además de puestas en algún album familiar, pues también toma fotos en eventos como: bodas, primeras comuniones, retiros, cumpleaños, etc..
No sé si Abdel visitará pronto la Mecca, pero mientras lo hace caminará por San Salvador aceptando la diversidad, como él mismo lo dice: “Si Dios nos creo tan diversos es porque se complace en la variedad”. Sabias palabras que elactor Morgan Freeman afirmó, pero con otro orden, cuando interpretó un personaje moro en la película Robin Hood junto a Kevin Costner. Y tiene toda la razón, Dios nos hizo diferentes, pero con un propósito, ahora cada uno debe encontrarlo. Yo estoy en ese camino.

jueves, 14 de febrero de 2008

Una pensión para los veteranos de las Malvinas

Por Mauricio Vallejo Márquez

Toda guerra siempre deja un saldo negativo. Muchos pierden la vida, un buen número envejece mutilado, varios pierden la fé. Las guerras sólo deján un sello de muerte que para algunos será imborrable, a pesar de que los años pasen y que el dolor quedé lejano, sobre todo si ha sido una en la que el honor nacional fue golpeado. Así como sucedió en la Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur, cuando el Reino Unido le arrebató a Argentina por la fuerza la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwish del Sur. Todo empezó el 2 de abril de 1982 y no concluyó hasta el 14 de junio de ese mismo año en que la soberanía les fue arrebatada a los Argentinos. Los ingleses alegaban que tenían el derecho sobre ellas por que ya en 1833 la habían ocupado por la fuerza.
Las islas siguen siendo reclamadas por Argentina, quienes la enumeran como parte de su territorio, y a pesar de ello aún no son de ellos mientras los británicos la posean.
Los saldos de guerra siguen firmes en la mente de sus habitantes al haber perdido a 649 militares argentinos y 3 civiles isleños contra un aparato militar muy grande que sólo perdió a 255 británicos. Sin importar los números de muertos y heridos, siempre que hay un fallecido es suficiente para que haya dolor pues ese ser fenecido tenía padres, hermanos, hijos, amigos, etc..
Algunos dicen que esta guerra fue el factor determinante para que cayera la junta militar que gobernaba desde 1976 con mano de hierro y así darle paso a la llegada de la demoacracia, otros creen que la solución hubiera estado de la mano de los militares.
Hoy las Malvinas son ocupadas por personas de origen escocés que los ingleses denominan "kelpers" y la Argentina aún recuerda ese dolor por medio de los padres e hijos que perdieron a sus familiares. Los jóvenes que se vieron expuestos al trauma de la guerra, sin mencionar el dolor de la derrota ante una potencia, ahora ya adultos entrados en años esperan una recompenza por esos horrores que vivieron. Sin embargo quedó la gallardía de enfrentarse contra el Reino Unido. Ahora, los veternos de aquella guerra están a la espera de un reconocimiento, no de uno que quite el dolor, sino uno que haga ese dolor más tolerable.
Se ha presentado un proyecto de ley que busca la modificación del artículo 1 de la ley 23848 de pensión vitalicia a ex combatientes de Malvinas y del artículo 1 de la ley 24892 incluyendo a los soldados movilizados al teatro de operación del Atlántico Sur (TOAS).
Entre las modificaciones se encuentra: "Artículo 1º: Sustitúyase el artículo 1º de la ley 23.848 (Ley de pensión vitalicia a los excombatientes de Malvinas) el que quedará redactado de la siguiente manera: Art. 1: Otórgase una pensión de guerra, cuyo monto será equivalente al cien por ciento (100 %) de la remuneración mensual, integrada por los rubros “sueldos y regas” que percibe el grado de cabo del Ejército Argentino, a los ex-soldados conscriptos de las fuerzas armadas que hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o haya sido destinado en el Teatro de Operaciones Sur (TOS) o Zona de Despliegue Continental la cual comprende bases o unidades militares que fueron destacadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados, o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares antes mencionados, entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, debidamente certificado según lo establecido en el decreto 2634/90. Dicha pensión sufrirá anualmente las variaciones que resulten como consecuencia de los aumentos que la Ley de Presupuesto General de la Nación introduzca en los sueldos y regas del grado de cabo del Ejército Argentino".
Además de otras propuestas en dicha ley que pueden encontrar en Urquizashop y Daniel Senatore Periodismo Independiente .
Esperamos que todos los excombatientes de las Malvinas reciban lo que tanto merecen y paz a su bella nación Argentina, que al igual que muchas del mundo han sufrido lo terrible de la guerra.

miércoles, 13 de febrero de 2008

La importancia de un taller para escritores


por Mauricio Vallejo Márquez

Es muy importante aprender y compartir en un taller literario. Por muchos años creí que no era necesario participar en un taller de esta naturaleza y bastaba con tener un grupo con quien discutir mis escritos, así formé parte de grupos como Bohemia, Huinama y más tarde La Fragua, con quienes aprendimos mucho, pero faltó una formación más sistematica y la guía prudente de un escritor con experiencia, aunque los hubo en mi recorrido no con la precisión de enseñar acerca de elementos que desconocía de forma ordenada y disciplinada.

Leyendo a Mempo Gardinelli (escritor argentino), hace algunos años, me di cuenta que los talleres lejos de ser un lugar que nos despersonalice, como consideran algunos, son muy importantes porque nos brindan soluciones a conflictos que tendríamos que pasar quizá años antes de encontrar una solución. No siempre en el maestro o en las lecturas recomendades o en la teoría, sino incluso en nuestros compañeros de taller. Por consejos o por la simple y llana observación.

Los cuatro talleres en los que he estado me han servido mucho. El primero de mi vida fue obligado por mi abuela la escritora Josefina Pineda de Márquez, maestra eterna de literatura, quien me inculcó la importancia de la métrica clásica; el segundo junto a Manuel Velasco en los cursos de Redacción de la UCA; de igual forma el taller de Redacción con el poeta Francisco Andrés Escobar; pero el que más me sirvió fue un taller que vivía día a día y de forma desordenada junto al poeta Carlos Santos (escritor salvadoreño). Cada uno me enseñó algo impresindible. Pero siempre faltó un sistema que me hubiera ahorrado mucho de los caminos erroneos que emprendí hasta llegar a esta fecha.

Los talleres, los libros y la experiencia nos forjan en el camino que recorremos como escritores o cómo amantes de la literatura. Siempre habrán genios que no necesiten de estos, pero afortunadamente son contados. La gran mayoría debemos esforzarnos para alcanzar el fruto de la palabra escrita.

Por ello los invito al taller de literatura que impartiré en la Universidad Evangélica de El Salvador todos los martes y jueves de 1:00 a 3:00 p.m.. En éste tendremos la oportunidad de leer nuestros escritos, escuchar los de otros, compartir autores y por supuesto aprender de perceptiva literaria y sobre poética.

Será un placer y un honor aprender junto a ustedes.

lunes, 11 de febrero de 2008

LE DERNIER PSAUME



Poema de Mauricio Vallejo Márquez,
traducido al francés por la academica francesa Maud Bourdois, quien actualmente labora como maestra de literatura.






I

Dieu
Donne moi un poème
qui chante tel un trille
les oiseaux des champs,
toutes les merset les rivières du monde.

Seigneur
donne moi un poème
telle la douce brise
de l'après-midi,
tel le délicat soleil d'été.

Dieu
laisse sortir de ma plume
tous les recoins d'autrefois
fais qu'il s'écoule de mes lèvres.

Seigneur offre moi le poème.

sábado, 9 de febrero de 2008

Esos orígenes que no podemos negar

Por Mauricio Vallejo Márquez

No existe persona sin origen. Sin importar que se desconozcan los ascendientes de ésta, siempre tendrá un origen ineludible marcado por sus rasgos, su rostro u otras señales particulares como el color de piel y la estructura del cabello. Habrá algunos casos que incluso pueden utilizar las pruebas de ADN para tener mayor certeza de dónde provienen y hasta tener una gran sorpresa. Muchos padres usan estos métodos para conocer si en verdad son sus hijos.
Nosotros somos descendientes deuna nación que navegó por el Atlántico y desembarcó en las costas de nuestro continente americano, una nación que tiene detractores, pero también gente que los apolla.
Por mucho tiempo pensé que España nos robó el pasado con su indiscutible conquista, pero sin esa nación nosotros no existiéramos, así de simple es la cosa: sin el mal no hay nada, sin la tormente no hay arcoíris. Muchos de mis paisanos afirman que somos más indios que españoles, que no tenemos nada que ver con España y que el apellido Martínez y González es algo muy criollo, sin embargo esto no es cierto. La pnínsula ibérica vive en nosotros, lo queramos o no lo queramos. Su cultura, sus costumbres y su idioma es algo natural en nuestras vidas. No me imagino hablando náhuatl, aunque me agradaría aprenderlo, pero nuestro mundo tan occidentalizado no permite tener la óptica de paises como Paraguay donde convergen el guaraní y el español. Pero tampoco me veo hablando mi fluido español con acento de Madrid o de Barcelona, aunque me gustaría viajar por allí o por Obiedo (de dónde vino mi bissabuela).
Somos una cultura mestiza a la que le falta un largo brazo del árbol genealógico, pero que no debe despreciar los que tiene.
Sabemos muy poco de nuestros pipiles, incluso muchos creen que el héroe Atlactl sólo es un mito. Esta es una herencia no de españoles, sino de Maximiliano Hernández Martínez, un dictador salvadoreño, que ordenó la matanza de miles de indígenas en 1932. De esa tradición natural de El Salvador sólo quedó el recuerdo y las fotos e ilustraciones para almanaque de Feliciano Ama y Anastasio Aquino, dos grandes líderes indígenas que lucharon por el respeto y dignidad de esas castigadas razas que viven en muchos salvadoreños como yo.
Mestizos
Una buena parte de nuestra sangre reclama ser de España, de esa España que no era una sola, ni tenía una raza definida. Muchas etnias vivieron en la península ibérica, entre ellos: visigodos, godos, celtas, vascos e íberos. Pero no podemos negar que los árabes y los judíos tuvieron también su parte, aunque al igual que a los pipiles se les niegue mucha de su historia. Judíos y árabes vivieron en paz allí, alternando la vida con los reinos de Castilla, León, Navarra, etc.. Intercambiando conocimientos hasta que los reyes católicos decidieron expulsar a los judíos y se les ganó Granada a los moros.
Los españoles son una mezcolanza enorme de razas. Aquellos que viven allá en España no pueden negar que también tienen sangre india, producto de los concubinatos con mujeres indígenas, eso sin contar que también hay sangre negra. Entonces tal como El Salvador y América Latina es España, una enorme combinación que permanece latente entre el mediterráneo y el continente rodeado por los océanos Atlántico y Pacífico. Algunos negando su mestizaje e increpando a los latinoamericanos sin saber que pueden insultar a un primo lejano o a su mismos padres. En fin, somos hombres de colores con orígenes diversos, pero hombres, que nos adornan nuestros rasgos tan combinados que algún día sólo serán recuerdos y entonces se inventará otra forma para clasificarnos además de las razas, las nacionalidades y la clase económica. Mientras tanto hay origenes y mucho material para estudiar. Pero de lo que estoy seguro que uno debe resignarse y enorgullecerse de la sangre que nos tocó cargar hasta la muerte.

Los tacos de Paco con un toque de poesía vallejiana


Ahora si usted se perdió del último homenaje a mi papá, Edgar Mauricio Vallejo Marroquín puede escucharlo en LMVP

jueves, 7 de febrero de 2008

12 goles para el jugador número 12


Por Mauricio Vallejo Márquez

No sé cuantos años tenía de no enterarme de un triunfo abultado de la selección... quizá fue hace tanto que ya ni acordarme quería, pero en fin ayer,miércoles 6 de febrero, la selección de fútbol de El Salvador le ganó 12 a 0 a la selección de Anguila a las 8:00 de la noche en el Estadio Cuscatlán.
Los caribeños llegaron al país con toda la seguridad de que harían buen papel, incluso compararon el enfrentamiento con el bíblico de David contra Goliat. Goliat representaba a la selecta cuscatleca, eso me pone a pensar que creerían que son las de México, Argentina, Alemania, Inglaterra, Brasil y Francia; seguramente dioses o algo así. Bueno todo mundo pensó que los salvadoreños obtendrían una ventaja de 3 a 0 ó algo parecido, pero no, se consiguieron 12 tantos como fue profetizado por Conrado Miranda en una entrevista de un matutino local.
Fue uno de esos partidos en los que la selección de parvularia enfrenta a uno de bachillerato con el sueño de vencer. Pero por más que se esfuercen los niños no obtendrán mucho más que una goleada abultada y algunos llantos. Eso le pasó a la selección de Anguila, sin importar todos sus esfuerzos y la garra que pusieron terminaron con cero goles a su favor y una docena al recuerdo. salvo los llantos que estuvieron ausentes e incluso animados saludaron a la afición salvadoreña con tranquilidad tras el partido.
Los de la casaca azul tuvieron la oportunidad de darle un dulcito a su deteriorada afición. Que difernte a otros años el ver que las gradas del estadio Cuscatlán se vistiera un poco de azul bien podría pasar por un milagro. De por sí muchos no le tienen fe a la selecta (algo que se ha ganado a pulso) pero igual a todos nos interesa si ganan o pierden. Es ese sentimiento nacionalista que aparece apagado durante mucho tiempo y sólo se siente cuando la selección juega o el país está en guerra, sin dejar de lado los pleitos límitrofes, los cantantes, los boxeadores, el himno nacional en el extranjero y el Poema de amor de Roque Dalton.
Picón Picón
No sé si tenía cinco años de no escuchar el Pájaro Picón Picón y que en este partido los cheros de la televisora que transmitieron el partido se dieron gusto pasándolo: "arriba con la selección, arriba con la selección, la selección cuscatleca de todas es la mamá... tara rán taran tará".
El próximo rival es Panamá, claro después de volver a vencer a la selección de Anguila en Washington. Donde los salvadoreños harán el trámite y los Anguileños, pues turismo. Y después a sufrir otra eleminación, aunque la inyección de ánimo de los guanacos puede que sirva más y nos lleve a la fase final de la clasificación. Pero eso se escribirá en la cancha.

domingo, 3 de febrero de 2008

Una lección de economía


Por Mauricio Vallejo Márquez

La tradición es algo común en mi familia, tanto como el cielo y el aire. Vengo de dos abuelos y dos abuelas. Una vertiente llena de historia religiosa y de secretos, la cual no mencionaré; otra inmensa de honradez y de pulcritud al punto de la exageración y el orgullo; pero la de historia más curiosa está en la sangre Motto que corre por mis venas. Mi tatarabuela Juana era una mujer fuera de serie. Una de esas mujeres que merecen ser recordadas por sus enseñanzas, por su vida y por su frugalidad. Ahorró toda su vida, convirtió una pequeña loma de talpetate (tierra muy sólida de El Salvador) en un fértil lugar de cultivos diversos. Con un simple cuchillo escarbaba pequeños agujeros que después eran rellenados con desperdicios órganicos. La visión de Mamá Juana era que la loma proveyera todas las necesidades de sus descendientes. Poco a poco el terreno fue cediendo al punto de que cuando yo era niño jamás imaginé que estaba parado en una árida loma porque estaba repleto de plantas, su gran mayoría frutales y quizá el único que no era frutal era un árbolito de algodón (el primero y único que he visto). Habían tomateras, güisquiles, guineos, platanos, aguacates, mangos, zapotes, paternas, granados, limoneros, naranjos, mandarinos, lorocos. Y una florifundía. También había hierbas: ruda, acapate, yerba buena... Hijolé hasta savila o aloe y el infaltable henequen. Yo no conocía a mi mamá Juana, murió años antes que yo naciera, pero mi abuela me ha contado tanto de ella que mi hijo y los hijos de mis hijos dudo que la olviden. Una de tantas historias es que mi tía Con tenía un periquito que cantaba y era una chulada. Un día el pobre pajarito se le calló en un huacal lleno de agua. A la mañana se dieron cuenta. Mi mamá Juana entonces ordenó que se hirviera agua y que se desplumara al animalito, porque ese día ya estaba decidido que se almorzaría arroz aguado con perico. Mi tía Con casi lo trago en llantos. Cuando mi tatarabuela estaba a punto de morir llamó a su única hija y le dijo: "tengo 75 mil colones, usa lo que necesites para mi velorio, que se hagan las misas necesarias y que se le dé de hartar a todos los del pueblo y el resto ya sabes". Su vástaga obedeció al dedillo.

Tradición
Mi mamá Julia, mi bisabuela, heredó la tradición de ser como el río, sin importar todos los diques que encontrará en su vida siempre lograba abrirse paso y sino, formaba su propio camino. Así era esta bisabuela que tomó desiciones tan fuertes, que en un principio sus hijas se las reclamaron, pero al pasar 50 años se dieron cuenta que no había nada mejor que lo que ella hizo. Una mujer sola con tres hijas que escogieron la profesión de maestras y educaron a su descendencia inculcando la frugalidad, la honradez y el esfuerzo. Mi mamá Julia llegaba seguido a nuestra casa en San Salvador. Ella viajaba desde San Pedro Perulapán en Cuscatlán, donde estaba la increíble loma de talpetate. Era una mujer de un humor agradable, era simpatiquísima, siempre estaba feliz. Era una mujer tan ocurrente, con frases tan sacadas de cualquier libro de filosofía que sorprendían porque ella era una mujer sin estudios. El recuerdo visual más grande que tengo de ella es cuando preparaba las flores de izote. Despenicaba la flor con una gran maestría y sin desperdiciar nada. Todo, todo se comía.
Bueno, mi abuela, Josefina, también hizo lo mismo. Nos enseñó el valor de usar sólo lo necesario, pero sin dejar de andar presentables, dandonos gustitos de vez en cuando. La necedidad de ahorrar para una emergencia o para la vejez (como hizo ella). Logró muchas cosas, quizá no todo lo que quizo, pero logró armar su castillo, amar a sus hijos y nietos. Conocer a su bisnieto y escribir en messenger con cualquier persona del mundo, y con el mayor de los estoicismos seguir ahorrando hasta que no se pueda ahorrar. Teniendo sólo el gasto necesario, cualquier compra de más sería un lujo o un insulto a los pobres. Algunos le llamarán a esto tacañería, para otros sería más practico llamarle frugalidad; pero para ser exactos yo le diría a eso ser práctico con la economía.

viernes, 1 de febrero de 2008

El eclipse

Por Mauricio Vallejo Márquez

Las hojas de los árboles daban la impresión, en su constante movimiento, que el mundo se había convertido en una caja oscura. Al parecer el eclipse de hace horas era eterno o al menos tardaría años en terminar.

(Extraido del libro Cuentos de Ocio)