miércoles 26 de marzo de 2008

Amada


por Mauricio Vallejo Márquez


La ausencia de tu voz
gasta mi pose erguida,
me cala tan hondo
con un dolor desmedido,
hiere mis ojos
y no te figuro más.
Aquellas risas que dejaste
quedaron en el jabón
deambulando y olvidadas.
Acaricia tu imagen de sombra
entre las paredes,
tan propias y vacías.
¡Vuelve amada e inunda todo de ti,
Que buena falta le hace!