jueves 29 de enero de 2009

Aridez


por Mauricio Vallejo Márquez

Un hombre cruza el desierto
con un paraguas en la cabeza,
va cojeando,
abandonado de razón.

Fue prisionero
del infinito y voló.

Esta tarde se arrojó de los cielos
y navega en la arena.

Un hombre va feliz
deslizándose en la arena...

1 comentarios:

Relatos dijo...

Me gustó mucho este poema.

Saludos,
Mariana

Gracias.