lunes, 28 de abril de 2008

Amanece en mi amada


Por Mauricio Vallejo Márquez
La luna es un trozo de papel
en la inmensidad.
Mi amada
es un sol que sale de las sábanas.
Me seducen sus ojos tiernos
que me gritan, a secas, alegría
y amanece de verdad en todo mi corazón.

domingo, 27 de abril de 2008

Monumento al mar


Por Mauricio Vallejo Márquez

Siempre me impresionaron las formas del Monumento al mar, una escultura de Benjamín Saúl, que es conocida popularmente como la fuente luminosa. Por momentos da la impresión que es un hombre saliendo de las olas, por otras que es una sirena y en fin tantas formas como la imaginación del ser humano. Un lugar que realmente es digno de visitar.

En San Salvador existen pocas fuentes, entre ellas está la del Monumento al Mar que puede ser apreciada en un redondel de la 25 avenida norte. Antes en los alrededores de ese lugar se encontraba la Embajada de los Estados Unidos y se producían una serie de manifestaciones populares. Ahora el lugar ha cambiado y se observan diversos bancos y restaurantes. Atrás quedaron varias pintas de las organizaciones que defendían los derechos Humanos y otras necesidades. La calle no tiene tanta afluencia como el Boulevard de los Héroes, pero durante algunas horas como el mediodía resulta intransitable. A pesar de que concurren muchos vehículos en el lugar son pocos los salvadoreños que se detienen a observar su impresionante forma.
Sin embargo la obra del escultor español Benjamín Saúl es una de las esculturas más apreciadas por turistas internacionales.

sábado, 26 de abril de 2008

DESPEDIDA NOCTURNA


Por Mauricio Vallejo Márquez

Odio que te marches,
como también la negritud de las calles.
La soledad, en ningún momento puede sentirse tan profunda
como el adiós eterno
que intento dejar en tu corazón cada despedida.
Se va tu olor,
rosa, brisa y el mar de la madrugada.
Creciendo en desventaja tomo mis únicas pertenencias
y retorno.

Un día, amada, un día
se agitará el viento entre los árboles,
y tú como yo, no pondremos reparos
para sentirnos cómplices de un delito del mundo.
Amada, entre mis pasos, he pensado ciegamente en tu rostro
de sol por el día, de luna por la noche.
Mis manos se abaten al sentir los golpes
que del cielo van cayendo,
sin saber que Dios en su omnipotencia
va guardándome en sus manos.

Odio que te marches
como verme solo en las calles
y no saber que junto a mí
va un coracón latiendo al mismo ritmo que el mío.
Un corazón que promulga la paz de los toques de tus dedos
y que siempre me arropa como una madre.
Entonces, cuando la noche es negra
sé que a la mañana, amada,
te veré en tu reposada tranquilidad.

miércoles, 23 de abril de 2008

El Salvador del Mundo en El Salvador

Por Mauricio Vallejo Márquez
Uno de los monumentos más emblemáticos para los salvadoreños es el llamado Salvador del Mundo. Es una escultura de Jesucristo con su dedo índice señalando al cielo, la figura se ubica sobre un globo terráqueo alzado por un obelisco que en cada una de sus caras muestra una cruz. Éste monumento se encuentra empotrado en un rombo que divide cuatro arterias de la ciudad capital: Alameda Roosevelt, Paseo General Escalón, Alameda Manuel Enrique Araujo y Bulevar Constitución.
Durante el día su color blanco lo hace ineludible a la vista de los peatones y automovilistas; pero en la noche, luces moradas, colocadas a los costados, lo iluminan y lo vuelve atractivo para dar un paseo.
Muchas organizaciones sociales han utilizado e lugar para reuniones, mítines y otras actividades. En una de sus calles también se desarrolla el desfile de las Fuerzas Armadas el 15 de septiembre y durante las fiestas agostinas, en honor al Salvador del Mundo, también pasa el desfile de correos
Esta escultura también tiene historia, pues durante el terremoto del 10 de octubre de 1986 cayó al suelo y aunque no se destruyó para muchos representaba que El Salvador caía, pues el hecho sucedió durante la guerra civil. Afortunadamente el monumento fue reconstruido y ahora incluso está protegido frente a posibles actos de vandalismo.
La zona donde se encuentra el monumento es un lugar donde se pueden sentar los turistas para observar un día en San Salvador, pues en los alrededores funcionan varios centros comerciales y el tránsito de los trabajadores rumbo a sus empleos. Sin duda un lugar que no se debe dejar de visitar durante una estadía en este pequeño país centroamericano.

martes, 22 de abril de 2008

Me gustas

Por Mauricio Vallejo Márquez
Me gustas así
callada,
intrépida,
sentada,
iracunda,
con tus ojos infinitos, fijos
siempre al frente
como si se burlaran
de la vida
y de la anchura
de la inmensidad.
Como el viento,
me gustas así
con una palabra:
Silencio,
más allá
como una sombra
en la planicie
estrechándose en mis manos.

lunes, 21 de abril de 2008

El amor y el cólera


Por Mauricio Vallejo Márquez

¿Cuántos años podemos serle fieles a un gran amor? Muy pocos, dirán muchos, pero será porque la gran mayoría quizá no ha tenido un amor tan grande para guardarlo por tanto tiempo, tanto que sea nuestro ideal de vida, sin embargo para Florentino Ariza, personaje principal de la novela y película El Amor en los Tiempos del Cólera es su vida y espera 51 años, nueve meses y cuatro días para volver a declararle su amor a Fermina Daza. Y así, anciano, cansado por las décadas espera un sí como respuesta.
Muchos se preguntan ¿por qué eso de los tiempos del cólera?, pues bien el gran romance de estos dos chicos que llegan a ser septuagenarios se desarrolla durante los años en que el colera era como la gripe o el dengue hemorrágico en El Salvador.
Florentino se enamoró de Fermina al verla el día que le llevó el correo a su padre y desde ese momento se da cuenta que no hay nadie en el mundo mas que Fermina a la que pretende y le envía cartas. Un día le declara su amor y le jura su fidelidad, promesa que rompe en un barco con una chica que nunca supo quién fue y luego la lista crece y crece hasta tener tres dígitos.
Lamentablemente Fermina tampoco cumple su promesa de casarse con él y en lugar de eso ella contrae nupcias con el doctor Juvenal Urbino, un especialista en cólera, un golpe terrible para Florentino, quien incluso quería perder su virginidad con Fermina, pero por cosas del destino se vuelve todo un play boy, aunque siempre en secreto.
El día de la muerte de Juvenal Urbino en la Catedral se doblan las campanas y es allí cuando Florentino sabe que el tiempo de espera está por terminar y se dirige a decirle a Fermina que ha esperado los 51 años y fichas para decirle otra vez su amor. Ella lo rechaza al principio, pero luego él logra ganarse su corazón y tienen su luna de miel ansiada por más de medio siglo y con la bandera del colera en el asta del barco.
Esta hermosa película es la adaptación de la novela del mismo nombre del premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez. Esta es la segunda película que realizan basada en una novela de este estupendo narrador colombiano. La primar fue El coronel no tiene quien le escriba.
Pero los exitos de esta cinta se ven reflejados en que también fue nominada a el Globo de Oro a la mejor canción original escrita por Antonio Pinto y Shakira por la canción Despedida. En Colombia la película fue recibida muy bien, pero en Hollywood tuvo varias críticas. Sin embargo es una película para verla varias veces y volverla a ver.

domingo, 20 de abril de 2008

La esmeralda de América

Por Mauricio Vallejo Márquez

Pocos lugares son tan hermosos y tranquilos como la laguna de Alegría . Un hermoso paraje rodeado por montañas, excelsa vegetación, el viento y la serenidad. Las horas parecen eternas al apreciar sus aguas que de vez en vez son acariciadas por el viento.
El Salvador en el municipio de Alegría del departamento de Usulután es el país que tiene la esmeralda de América como fuera llamada por la poetiza chilena Gabriela Mistral. Un sitio donde la inspiración fluye a borbotones, no sólo por su belleza, sino por la tranquilidad que hay en el lugar, sobre todo durante la semana, exceptuando el día lunes que es cerrado al público. En cambio los sábados y domingos es un lugar encuentro obligado para los usulutecos y otros turistas. Se pueden apreciar docenas de niños llenos de azufre y nadando en la orilla de la laguna.
Además de ser un lugar hermoso donde se pueden apreciar más de 30 variedades de orquídeas también tiene historia y leyendas. Cuentan que dentro de la laguna vive una sirena que se encarga de halar al fondo a todos los hombres que se atreven a nadar en el centro de sus aguas. Algunos afirman que la han visto o que han visto unas gradas en forma de caracol que llegan a un fondo desconocido que no se puede ver pues es muy hondo. Por las dudas muchos evitan nadar en ella, pero no así las personas que buscan el azufre y otros minerales que se encuentran allí. Las aguas azufradas son para varios ciudadanos el mejor remedio contra los hongos, alergias, herpes y otros males. No es raro ver a las personas recogiendo en una bolsa varios trozos de azufre para preparar sus remedios caseros.
La verdad es que además de ayudar a que mejore la piel de las personas también es un buen lugar para aliviar el estrés que viven muchos y un estupendo sitio para que poetas, pintores y otros artistas desarrollen su labor.

OCASO

Por Mauricio Vallejo Márquez
El tiempo ha devorado
un camino en la inmensidad.
Hojarascas inundaron las mareas
como ola a la desesperación.
La juventud
se mete cabizbaja en el bolsillo, como era de esperar.

Y al mundo se le antoja ocultarse bajo las sabanas

viernes, 18 de abril de 2008

Una solución a la crisis


Por Mauricio Vallejo Márquez
Es difícil dar una solución ante la crisis económica que vivimos en El Salvador. El pan está mucho más caro que hace dos años, la gasolina está por las nubes y ahora hasta el pasaje de bus resulta un lujo. Qué más podemos esperar sino una debacle en nuestros bolsillos y el sentimiento de impotencia ante la inminente inflación que vivimos en nuestro país en los últimos diez años.
Algunos afirman que los problemas empezaron al dolarizarse nuestra nación y dejar para las colecciones de pocos el entrañable Colón, que antes fue nuestra moneda, y que ahora sólo ha quedado en el recuerdo de algunos. Pues bien, sí creo que allí empezaron los problemas, en estos días lo que antes costó un colón hoy vale un dólar. Poco a poco los precios subieron hasta ser inalcanzables. Ahora es difícil darse lujitos como ir al cine o comer pupusas con toda la familia, sobre todo para una persona que gana el salario mínimo y además debe luchar contra las deudas y un futuro desempleo.
A diario veo personas desempleadas que hacen esfuerzos titánicos para llevar alimentos a sus hogares y ya no se diga para sobrevivir. Algunos recorriendo distancias largas a pie para poder ahorrar un dólar que le servirá para pagar un almuerzo o la medicina de su hijo.
“Apenas sobrevivimos”, dicen algunos y tienen razón. En nuestro país no se suplen las necesidades que tienen las personas. Apenas se alimentan muchas personas con un dólar diario, otros no tienen un hogar y quizá sueñan que jamás lo tendrán. Mientras un buen número de gente no se da cuenta del sufrimiento de otros y hasta niegan que pueda suceder acá, en este país que llaman en vías de desarrollo. Es lamentable, pero así es la realidad.
Una solución para disminuir esa crisis no es dejar de comprar cosas o limitarnos a lo estrictamente necesario, tampoco economizar a lo mínimo pues eso apenas nos hará irla pasando. Mucho menos eso de guardar silencio resolverá algo. Una verdadera solución es darnos cuenta de nuestra realidad, no quedarnos callados y luchar para que esos problemas sean erradicados de verdad. Mientras sólo seguiremos sufriendo las crisis, en silencio y dejaremos que el círculo vicioso continúe así eternamente.

jueves, 17 de abril de 2008

Te extraño


Por Mauricio Vallejo Márquez

Hoy extraño a mi medio corazón
y a ese nombre que me nombra
sin nombrarme,
aliento de mi noche que despierta,
palabra de mis dedos, su lenguaje.
Femenina, mujer, amada,
península paralela de mi mundo,
geografía de mi voz y mi astrolabio.
¿Dónde estás mi medio corazón?
Me aferro a tu voz que se desliza en las paredes,
en los suelos que conectan nuestros tristes cuerpos
y lustra el color de nuestros pies y su estatura.
¿Dónde estas mi medio corazón?
que me apuñalo sin verte,
y me asfixio.
Ven,
déjate tomar por la cintura
en esta silueta noche que aún late.

martes, 15 de abril de 2008

Los años


Por Mauricio Vallejo Márquez
Era la primera vez que la miraba a los ojos. Ella era una niña, yo aún no cumplía los nueve. Es increíble que la atracción se sientan con tanta fuerza cuando uno empieza a vivir. Me enamoré de ella, sus ojos eran un relámpago. Cada vez que la veía se erizaban los vellos de mis brazos y las palabras se me perdían entre los labios; ella sabía eso, yo también le gustaba, como no gustarle, éramos el uno para el otro me decía a mí mismo.
Jamás pensé que nuestras vidas girarían tanto con mi ausencia, pasados los años yo no me atreví a decirle que la amaba, por esas cosas de la vida; conocí a otra niña, y la olvide. No recuerdo bien su nombre, creo que se llamaba Julia. Era morena, de rasgos finos, figura lo suficiente para su edad.
La guerra era el pan de cada día, balas aquí, balas allá. Miles de hombre con ideas diferentes.
Ya no viví más en esa casa, me largué. Pasaron los años y yo cambié. Como era natural, ella dejó de ser parte de mi mente, hasta el punto de olvidar su nombre e inventarme uno: Julia. Crecí, se me ensancharon los hombros, me convertí en un adolescente pero estaba solo.
Ese año regresé a la casa que dejé, todo había cambiado alrededor. Algunos afirman que hay cosas que nunca cambian, pero aún no las logro descifrar. Ella se había ido, contaba la gente que ya tenía dos hijos, que había engordado, que el tiempo la había maltratado. No le di tanta importancia, a no ser que aún guardara esperanza. Para mí era triste saber que ella no me había esperado. Eran tonterías de adolescente, ella no podía esperar a alguien que nunca le ofreció nada. Total, el tiempo pasa y yo, como todo, iba cambiando.
Una noche la vi, me contó que se había casado, que tenía una vida difícil, que su hermano se había hecho homosexual, que su madre se había suicidado y que se sentía miserable. No supe que decirle, me quedé callado e hice lo más prudente, escucharla y luego la perdí de vista.
Un día llegó el tío Moncho a la casa, como era de costumbre. Invitó a Edgardo y a mí a dar una vuelta y pasando por una calle donde habían prostitutas y allí estaba ella, era Julia, la misma niña. La mire a los ojos, como la primera vez, y quise tomarle las manos con una profunda tristeza. No podía creer que ella estuviera en eso. Edgardo le propuso acostarse con ella insistiéndole que si no lo hacia le contaría a todos. Yo no permití eso. Le dije que se callara y conversé con ella. Ella me contó lo mismo de siempre. No tenía excusa.
Cuando me despedí de ella, sin tocarla, siempre con ese recuerdo: una niña pura. Me di cuenta de lo injusta que puede ser la vida. No era tan noche, quizás eran las nueve. Aún hoy, que han pasado nueve años después de esa noche, ahora que yo tengo un hijo y una esposa, sigo creyendo que la decisión que tomó Julia de dormir con más de un hombre diferente cada noche, sin amarlo, sin sentirlo propio pudo ser un error, pero ella no tuvo otra opción. Creo que no puede haber algo peor, que ser violada, por la necesidad del dinero. Ahora ella rehace su vida en otro país, con otro hombre y llevando una vida digna. Lastima que tuvo que dejarlo todo para vivir tranquila, lo malo es que el pasado aún está allí.

lunes, 14 de abril de 2008

Festival medieval en El Salvador

Por Mauricio Vallejo Márquez
Cuando tenía 14 años iba a realizar un festival medieval en pleno San Salvador. Ya hasta me había hecho la ilusión de ver a Jimy Doménech y a otros aportando en el proyecto. Todo surgió tras una conversación casual que realicé con Antonio Fabielli después de ir a comprarle unas bebidas a mi mamá y quedarme resguardado de la tormenta dentro de una casa en construcción. Antonio era un cubano descendiente de italianos que jamás comprenderé qué hacia en el país, pero de lo que estaba seguro era de que estaba aquí. Al día siguiente lo volví a ver y conversamos con más detenimiento y fue entonces que me propuso con seriedad realizar el proyecto que él consideraba importante y lucrable. el famoso festival medioevo. Encontrar los materiales fue fácil, la elaboración de la maqueta también. Fabielli cuyo oficio era escultor se dedicó a hacer lo más difícil y a la vez me enseñó a armar elementos de la maqueta. También me dio clases de inglés.
A mi mamá no le caía en gracia, porque tenía más de cuarenta años y le parecía un peligro, pero el tipo incluso llegaba a la casa a lavarle el carro, hacerle la limpieza y ayudarle en lo que necesitara, así que termino queriéndolo.
Me enseñó a preparar café cubano, claro que con café salvadoreño. En esos días nos tomábamos hasta 20 tasas de café. Andábamos siempre eléctricos… pero era divertido.
Antonio además de ser cubano era ciudadano de los Estados Unidos y afirmaba haber sido un hippy y todo lo que conlleva ese mundo. Aseguraba que había vivido en una comunidad con gente de ese tipo en la que había una gran libertad sexual y cosas así. También hablaba de Cuba con alguna propiedad, pero decía cosas que no siempre parecían razonables, pero siempre me pareció raro que hablara tan bien del régimen cubano si él vivía en EE.UU. Defendía el rumor de que a un presidente salvadoreño se le escapó un gas durante un discurso, y tantas cosas que recordarlas ahorita sería imposible.
Cuando la maqueta estuvo casi lista Antonio se fue de regreso para los Estados Unidos, se fue mojado. Un día antes de partir me preguntó qué quería que me enviara. Yo, como todo un adolescente, le pedí una guitarra eléctrica. Antonio se fue y algunos meses después tuve noticias suyas en las que me afirmaban que habían cruzado el desierto, pero que no se sabía si estaba vivo. Yo conservaba la maqueta, creo que la hubiera conservado siempre, pues estaba muy bien hecha y parecía una obra de arte, pero cometí el terrible error de dejarla en casa de Rafael Mendoza López, quien la desmembró poco a poco para realizar tareas de su universidad… Una verdadera pena. Pero la historia quedó y eso es lo importante. Cuando tenía 15 años dejé de esperar la guitarra electrica y decidí aprender con toda la ley la preceptiva literaria y leer, leer, leer y leer.
Jamás entenderé por qué Fabielli se fue mojado, porqué vino a El Salvador, porqué quiso hacer un festival medieval en un país como el nuestro y lo más rudo de todo: por qué no me di cuenta de que el tipo estaba loco. Sin embargo hasta de los locos se aprende mucho y eso basta.

jueves, 10 de abril de 2008

ISLA


Por Mauricio Vallejo Márquez

Ese pequeño jade que lleva en sus hombros la mar
lo empuja el viento, la tarde
y lejano
nido de cigüeña canta con vestido de luto
y la tarde y el viento lo empujan
lejos.

martes, 8 de abril de 2008

Un gran negocio


Por Mauricio Vallejo MárquezCuando uno tiene tanto tiempo como yo, puede recordar tantas cosas como el día que entré a un negocio que vendía emociones. ¿Emociones? No se imaginan la curiosidad que me dio y por eso entré, para averiguar de qué se trataba eso, no sabía en lo que me metía, se los aseguro.
Los dependientes se acercaron a mí, con sus batas celestes y sus zapatos blancos impecables. Sin que les preguntara nada comenzaron a explicarme que las emociones eran inyectadas o estimuladas por medio de electrodos que se instalaban tras las orejas y quedaban para siempre fijas en noeosotros.
–¿Qué? –pregunté sorprendido.
–Así como escuchó –contestó el que parecía el jefe.
-Por el precio ni se preocupe, señor –me dijeron entre sonrisas bonachonas.
Así que sin pensarlo y creyendo que era una estupenda oferta firmé el contrato. Lo tomé como un juego y me divertí mucho experimentado y averiguando lo qué era en realidad, lo que me habían vendido.
A las semanas de mi compra, mi familia murió y me quedé solo. Fue un trágico accidente, mi esposa conducía el carro y sin darnos cuenta todos estaban muertos menos yo.
Poco a poco todo lo que tenía lo fuí perdiendo: mi ropa, mi computadora, mi carro y finalmente mi casa. Hasta que me convertí en eso que llaman un indigente. Hasta ese momento reparé que mis problemas iniciaron desde que llegué a la "venta de emociones". Así que para quitarme la duda decidí volver allí.
En el local pedí hablar con el gerente.
–Hola señor, que gusto tenerlo por aquí –dijo y agregó –¿Se siente cómodo con su elección?
–!No! –contesté.
–Antes de haber elegido debería haber preguntado por sus consecuencias.
–No sabía nada de eso, me dijeron que no me preocupara por el precio –contesté.
–Sólo Dios toma el alma del hombre sin darle sufrimiento. Si quería felicidad la tuvo en ese momento, ahora nosotros cobramos los intereses”.
–¿Qué puedo hacer?
–Nada – contestó– debió morir cuando lo hizo su esposa. Ese era el precio.
En ese momento creía que todavía tenía solución el problema en que estaba. Que quizá había un reembolso o algo que cambiara las cosas.
–Por el momento, no sé por qué no le han permitido morir, pero a todos nos llega la hora –no dudo en responder el hombre.
Cuando salí del local dos hombres me tomaron del brazo y me llevaron hasta la entrada de los locales, en ese momento entraba otro cliente y los dependientes corrían a ayudarle y les daban el mismo cuento que a mí. Jamás creí que esta escena la vería tantas veces hasta que me quedé completamente solo, hasta que sólo quedé yo.

lunes, 7 de abril de 2008

Ahora sólo existe el antihombre


Por Mauricio Vallejo Márquez

¿El hombre ha muerto? Esa es una pregunta que me hago desde hace algunos años, pues los sucesos que veo a mí alrededor me han hecho reflexionar. Sencillos actos como brindarle el asiento del autobús a un anciano o a una mujer embarazada parecen disiparse, así como la alegría ante triunfos ajenos y otros muchos. Sin embargo, siempre existen algunas personas que mantienen vivos esos pequeños valores, pero no son ellos los que preocupan sino los antihombres que van tomando el lugar de los hombres. Debemos tener claro que el hombre es un ser vivo y que se diferencia de las demás especies por características, tales como: postura erguida sobre sus miembros inferiores, manos prensibles, inteligencia y capacidad de hablar. Estas señales no son suficientes para definir el concepto de hombre. En la especie humana se impone la existencia de valores morales que ayudan a dirigir su vida rumbo a un destino de feliz convivencia social.
El hombre ha evolucionado. Lo descubrimos mediante el conocimiento de su historia. Siempre conserva algunos valores, pero poco a poco éstos han ido cambiando.
El salvadoreño de la conquista española tenía valores muy diferentes a los que fue adquiriendo a través de los momentos posteriores a la invasión. El hombre que encontraron los españoles era respetuoso con la naturaleza, colaborador, pacífico, laborioso y tranquilo. Pero la conquista lo transformó y lo volvió desconfiado, no sólo de sus semejantes, sino también de las instituciones y organizaciones. De la conquista pasando por la independencia centroamericana (15 de septiembre de 1821) hasta el momento actual, la transformación es gigantesca. Ahora existe poco respeto al medioambiente y a los demás seres humanos.
El último acontecimiento que tiene similar importancia histórica al de la conquista y la independencia es la firma de los Acuerdos de Paz (1 de enero de 1992). El tiempo de guerra modificó el pensamiento de muchas personas. La transición de la guerra civil (1978-1992), en donde la competencia se volvió desleal y el odio se convirtió en un acto rutinario, hasta estos años de postguerra muestran a jóvenes que crecieron en hogares desintegrados, huérfanos, sin aprender por herencia de sus antecesores los valores que dignifican al hombre. Las ideas políticas fortalecieron la desconfianza. Los salvadoreños se volvieron incrédulos de su propia realidad.
Ahora bien, las ideas políticas sólo han contribuido en una parte; la otra parte, ha sido fruto de la globalización, del capitalismo, cuya consecuencia es la lucha por el dinero y por ende la competencia por los mejores puestos de trabajo. Todo esto ha contribuido a la eliminación de valores, para crear otros que buscan la destrucción del hombre, de aquel que respetaba a su prójimo, que lo alentaba, que lo ayudaba.
Un tipo diferentes de hombre ha tomado su lugar, el “antihombre”; con características morales contrarias y con metas diferentes. Este Antihombre ha venido a borrar la concepción del hombre bueno y justo, que iba en su evolución hacia un mejor destino. El antihombre es el mismo creador y patrocinador directo de la delincuencia, las maras y la desidia.
El antihombre ejerce la nueva visión mundial: arrasar para sobrevivir, la importancia individual y nunca la colectiva. El Antihombre es el culpable de haber asesinado al hombre, del cual sus valores se han convertido en recuerdos. No dejemos morir eso que aún tenemos del viejo hombre.


Publicado en Diario Co Latino en el 2007

jueves, 3 de abril de 2008

El Último Salmo en francés (otras muestras)

Por Mauricio Vallejo Márquez
El Último Salmo es mi poemario publicado más traducido y el que más le agradó a la gente. A continuación les presentó poemas que son parte de éste y que han sido traducidos por la destacada académica francesa Maud Bourdois. Esperando que les guste.


SURPRISE

Une petite fille
ramasse des étoiles
dans son sac
tandis que son frère
balaie l’océan.
La mère
dort épuisée
la semaine sur ses épaules.








OCTOBRE

Un jour Octobre ne sera pas octobre
ni les pleurs la tristesse ferme
Saisir les seins du néant
sera l’abri des après-midi

Et j’attacherai mes mains à l’ombre
pour qu’elles laissent entrer l’hiver.








LIBRE

La liberté est cet air dense
qui cherche refuge parmi les branches
où la brise à la fin couvre les peines.

miércoles, 2 de abril de 2008

Un tipo especial

Por Mauricio Vallejo Márquez
Mi amigo Carlitos de verdad es un tipo especial. El martes, mientras iniciábamos la clase de Criminología y Ley Penitenciaria lo demostró. Todo inició cuando llegó nuestra compañera Leyda con su tradicional sonrisa, aunque mostraba algo diferente, y acompañada de un chico. Cuando se acercó a mí le pregunté:
-¿Tu nuevo novio? -Le cuestioné al recordar al anterior, con el que estuvo varios años y nos interrumpia los ensayos de la clinica jurídica en el 2007.
-No... Me acaban de asaltar –dijo e inmediatamente me abrazó e inició su relato.
Leyda abordó un microbús de la ruta 29, bus de reconocida incidencia delincuencial en El Salvador. Mientras ella viajaba se subieron dos sujetos, uno igual a Carlitos (según dijo Leyda) y el otro era un niño de 12 años medio escualido. El que se parece a Carlitos se sentó junto a ella y le mostró un cuchillo de carnicero diciendole: "te lo voy a zampar si no me das los bolados". Leyda quedó petrificada y le entregó sus prendas: el celular y un anillo. Pero cuando los ladrones quisieron quitarle la cartera ella se levantó y comenzó a gritar. Los delincuentes se levantaron también pero tranquilos, como si no pasara nada, y tomaron asiento en la parte trasera del vehículo. Nadie dijo nada, nadie hizo nada. Todos iban callados. Ella quería llorar y se abrazó al primer individuo que vio hasta que él le dijo “¿En que parada se baja señorita? Y ella respondió “en la UTEC”, así tuvo su respuesta: “bueno, pues ya llegamos”. Leyda se bajó del transporte y el resto de la historia no me la compartió.
Mientras me narraban los hechos el licenciado Nelson Rauda dijo:
-¿Está por acá Carlos Roberto Rubio Calles? Necesito hablar con él –inmediatamente Carlitos levantó la mano.
-Aquí estoy licenciado -afirmó entre jadeos.
-Cuando termine de dar las papeletas te acercás. Intenté revisar tu examen, pero no te entendí la letra – y agregó- Les pido a todos que verifiquen su caligrafía, es necesario que la letra sea entendible para califarlos. A veces no se comprende lo que quisieron decir –dijo el lic.
Carlitos se puso rojo tomate de la vergüenza, pensando que se refería a él, pero el licenciado al percatarse añadió:
-No lo digo por ti Carlos. Es que ya estaba un poco cansado cuando me tocó revisar la tuya y por eso me gustaría que me dijeras que quisiste decir en algunos tramos.
El pobre Carlitos sonrió y hasta suspiró. De improviso se sumó a la charla que teníamos con Leyda:
-Ahí en los juzgados en los que yo trabajo llega un montó de mañosos que han asaltado en los buses y tengo fotos en las que los majes les han aventado piedras enormes en la cabeza a alguno por oponérseles. También hay otras cheras a las que les han metido varios balazos en la cara. Hasta ya me puedo la jerga de ellos y los hechos circunstanciales y de todo. Puchica si es cosa seria los mañosos te meten el cuchillo y te sacan las tripas como si nada.Yo por eso no me les opongo porque sé como son. Hasta tenía unas fotos en el celular que dan miedo... Lastima que las borré.
-¿Carlitos podes hablar de eso en otro momento?
-¿Por qué vos?
-No ves que Leyda está nerviosa, la acaban de asaltar en el bus.
-¿En cuál?
-En la 29 -dijo Leyda.
-No te subas a ese bus, ese es el que más casos tiene en el juzgado donde yo trabajo -mencionó Carlitos y agregó- Ese y las 27, la 30, pero el peor de todos es la 101-D.
-!Carlos! -sentencié.
-Hijole, perdón –dijo con sinceridad mi amigo.
Es que Carlitos tiene una suerte que da gracia. Realmente es un tipo divertido, todo un personaje. Con historias exóticas. Sólo para botón de muestra la semana pasada tuvo experiencias interesantes con los exámenes. En la materia de Técnicas de oralidad de la lic. Besy, no se entregaba una papeleta porque no tenía nombre, y Carlitos espero toda la clase hasta que le dijo que a él no le habían dado el resultado de su prueba, entonces la lic. revisó la caligrafía del alumno corroborando la prueba otorgada, cosistente en un cuaderno, lo cual no daba lugar fallos, se lo entregó no sin antes regañarlo por no poner su nombre. Pero no todo es diversión en la vida de Carlos, su mayor deseo es ser un abogado que ayude a la gente y para eso se esfuera a diario teniendo que enfrentar la falta de empleo y el no tener lo suficiente para coronar sus sueños, sin embargo Carlitos sigue firme con los ojos en la meta y deseando luchar hasta que lo consiga.
Carlitos esta inmerso en un mar de incertidunbres acerca de su futuro como abogado por que la falta de trabajo es lo único que puede truncarle su futuro como jurisconsulto, esta es su mayor preocupación según lo que él confía a sus amigos. Carlos también toca guitarra y ahora está repasando la Catedral de Mangoré, porque espera pronto tocar en la Rayuela. Mientras su vida está rodeada de cosas simpáticas.
Hay otras cosas que aún no me autoriza Carlitos para darlas a conocer, pero como él mismo dice: “Ja, si te contara mi vida y las cosas que me pasan, te aseguro que no dejaras de cagarte de la risa”. Así que espero que me las cuente y así compartirlas.