domingo, 20 de abril de 2008

La esmeralda de América

Por Mauricio Vallejo Márquez

Pocos lugares son tan hermosos y tranquilos como la laguna de Alegría . Un hermoso paraje rodeado por montañas, excelsa vegetación, el viento y la serenidad. Las horas parecen eternas al apreciar sus aguas que de vez en vez son acariciadas por el viento.
El Salvador en el municipio de Alegría del departamento de Usulután es el país que tiene la esmeralda de América como fuera llamada por la poetiza chilena Gabriela Mistral. Un sitio donde la inspiración fluye a borbotones, no sólo por su belleza, sino por la tranquilidad que hay en el lugar, sobre todo durante la semana, exceptuando el día lunes que es cerrado al público. En cambio los sábados y domingos es un lugar encuentro obligado para los usulutecos y otros turistas. Se pueden apreciar docenas de niños llenos de azufre y nadando en la orilla de la laguna.
Además de ser un lugar hermoso donde se pueden apreciar más de 30 variedades de orquídeas también tiene historia y leyendas. Cuentan que dentro de la laguna vive una sirena que se encarga de halar al fondo a todos los hombres que se atreven a nadar en el centro de sus aguas. Algunos afirman que la han visto o que han visto unas gradas en forma de caracol que llegan a un fondo desconocido que no se puede ver pues es muy hondo. Por las dudas muchos evitan nadar en ella, pero no así las personas que buscan el azufre y otros minerales que se encuentran allí. Las aguas azufradas son para varios ciudadanos el mejor remedio contra los hongos, alergias, herpes y otros males. No es raro ver a las personas recogiendo en una bolsa varios trozos de azufre para preparar sus remedios caseros.
La verdad es que además de ayudar a que mejore la piel de las personas también es un buen lugar para aliviar el estrés que viven muchos y un estupendo sitio para que poetas, pintores y otros artistas desarrollen su labor.

2 comentarios:

bellaco dijo...

impresionante el lugar, saludos

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Y es más impresionante estando allí. Sólo por esa laguna me gustaría vivir en Alegría.