viernes, 18 de abril de 2008

Una solución a la crisis


Por Mauricio Vallejo Márquez
Es difícil dar una solución ante la crisis económica que vivimos en El Salvador. El pan está mucho más caro que hace dos años, la gasolina está por las nubes y ahora hasta el pasaje de bus resulta un lujo. Qué más podemos esperar sino una debacle en nuestros bolsillos y el sentimiento de impotencia ante la inminente inflación que vivimos en nuestro país en los últimos diez años.
Algunos afirman que los problemas empezaron al dolarizarse nuestra nación y dejar para las colecciones de pocos el entrañable Colón, que antes fue nuestra moneda, y que ahora sólo ha quedado en el recuerdo de algunos. Pues bien, sí creo que allí empezaron los problemas, en estos días lo que antes costó un colón hoy vale un dólar. Poco a poco los precios subieron hasta ser inalcanzables. Ahora es difícil darse lujitos como ir al cine o comer pupusas con toda la familia, sobre todo para una persona que gana el salario mínimo y además debe luchar contra las deudas y un futuro desempleo.
A diario veo personas desempleadas que hacen esfuerzos titánicos para llevar alimentos a sus hogares y ya no se diga para sobrevivir. Algunos recorriendo distancias largas a pie para poder ahorrar un dólar que le servirá para pagar un almuerzo o la medicina de su hijo.
“Apenas sobrevivimos”, dicen algunos y tienen razón. En nuestro país no se suplen las necesidades que tienen las personas. Apenas se alimentan muchas personas con un dólar diario, otros no tienen un hogar y quizá sueñan que jamás lo tendrán. Mientras un buen número de gente no se da cuenta del sufrimiento de otros y hasta niegan que pueda suceder acá, en este país que llaman en vías de desarrollo. Es lamentable, pero así es la realidad.
Una solución para disminuir esa crisis no es dejar de comprar cosas o limitarnos a lo estrictamente necesario, tampoco economizar a lo mínimo pues eso apenas nos hará irla pasando. Mucho menos eso de guardar silencio resolverá algo. Una verdadera solución es darnos cuenta de nuestra realidad, no quedarnos callados y luchar para que esos problemas sean erradicados de verdad. Mientras sólo seguiremos sufriendo las crisis, en silencio y dejaremos que el círculo vicioso continúe así eternamente.

3 comentarios:

Silpivipi dijo...

Aunque el panorama no sea nada alentador, no te olvides nunca de reivindicar la posibilidad de seguir soñando y luchando,dentro siempre del sistema democratico,por un pais digno y prospero.
Me gusta blog.

Silvi, desde Buenso Aires,Argentina.

Astrolabio-jsa dijo...

Más evidentes o veladas, las inequidades han encontrado tierra fértil en Latinoamérica hace mucho tiempo. En Chile el desempleo no ha cedido y cada día son más abundantes los productos con precios dolarizados. Así, el "progreso" es relativo, Mauricio.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Así es Silpivipi, el sueño no debe perderse y por eso hay que luchar para que las cosas cambien de verdad.
Lamentablemente Astrolabio-jsa ese "progreso" lo pagan el grueso de la población con su trabajo y sus malos sueldos.