sábado, 19 de enero de 2008

El Tiempo


Muchos quisieran retroceder el tiempo. No debo mentir, así que les diré que yo también lo quise por muchas razones que no expondré, pero la vida misma me ha enseñado que no es necesario que nuestro vivir puede seguir su curso si nosotros no nos mantenemos prisioneros de esas cosas pasadas.

Si retrocediera el tiempo no seriamos quienes somos y mucho menos viviriamos lo que hemos vivido. Aunque no es probable que se pueda cambiar el pasado, sí es probable que uno al poder hacerlo cambiara todo.

Hay hechos de la vida que jamás, nunca, pero nunca, me gustaría cambiar. El problema es que para llegar a ellos no debería cambiar muchas cosas que si me gustaría borrar de mi vida. Por eso mejor quedarse tal y como uno está. No hay nada mejor que ser uno mismo y estar satisfechos con lo que pasó.

Tal vez como medicina horaria algunos deberían de comprarse un reloj para no llegar tarde, para saber la hora y para que más de algún ingenuo lo retrace para creer que ha retrocedido el tiempo. Porque eso cientificamente comprobado no se puede hacer.

La Biblia y la literatura me han enseñado varias cosas, entre ellas: la vida es para aprender y la vida es toda una experiencia literaria. A Dios le gustamos tal y como somos, por eso nos hizo así. Claro que hay cosas que a Él no le gustan y por amor a Él debemos cambiar. pero nos hiso así por una ´razón y nosotros debemos averiguar cual es.

Para ser escritor se necesitan muchas experiencias, unas vividas, otras contadas, otras observadas. Pero muchas experiencias para darle cabida a nuestra creación. pues todo o casi todo ya existe y lo que no, se parece a lo que sí existe. Aunque uno invente cosas es necesario que el tiempo corra, pues sin este no habría maduración y eso nos haría daño. Así que para qué retroceder el tiempo, si vivirlo es mucho más divertido y todos conoceremos el final de nuestra historia.

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