martes, 29 de enero de 2008

Viviendo en soledad


Por Mauricio Vallejo Márquez


Creo que la soledad se vive de varias formas. Algunos la viven en sus palacios llenos de servidumbre y con miles de dólares en vueltos (cambio). Sin conocer el ancho territorio que Dios les ha permitido poseer, pero sin saberlo y desconociendo de su existencia y del valor de ayudar en verdad. Viviendo envueltos en escandalos, sexo y drogas o en una vida sin frenos ni contrapesos como diría Montesquieu y sin embargo viviendo o mejor dicho vegetando. Mil dólares para papel higiénico, quinientos para pintar las uñas, dos mil para cortar el pelo y de repente suicidados sin más.

Otros lo toleran en los trabajos con retribución de miseros dólares a cambio de su juventud y sus sueños, pero de poca cuenta por la vida y el tiempo. Sin entender que es mejor hacer lo que a uno le gusta por pocos dimes, pero a gusto y sabiendo que a la mañana será otro día feliz. Sin embargo la gente sufre y no repara en que el hecho de estar vivos es un verdadero milagro, sobre todo en estos tiempos tan canallas en que el odio vale más que el amor. Más de 18 horas de trabajo, para que el paro de corazón les informe que aún faltaba mucho por andar.

Un buen número la sufren en la pobreza y la esclavitud eterna de ser los responsables de que muchos tengan millones. Desconociendo que en ellos está la mina de oro, la verdadera razón del oro y del porque no se lucha de verdad contra la pobreza

Y otros la aguantan meciéndose con ternura y con un leve "ya pasará" sin dimensionar que todos somos historias, ya planeadas, ya escritas, sólo a la espera de la premier y la clausura.

1 comentario:

arrecifes-lya dijo...

Es una reflexión de esas que seguro te pasa por la mente cuando es muy tarde en la noche...la soledad es buena en la medida que te permite descubrir los secretos del alma.

Me gustó.